Los mejores telescopios para acercar el cielo a la tierra desde casa

Más allá de sus particularidades técnicas, el telescopio es un dispositivo rodeado de historia. Baste señalar que el primero fue registrado en 1609 por Galileo Galilei. Con ese embrionario aparato se pudo observar la Luna y Júpiter y, sobre todo, se sentaron los fundamentos de la astronomía.

En síntesis, la función de este instrumento óptico es facilitar la visión de objetos lejanos con considerablemente mayor detalle que a simple vista. Dentro de ese objetivo genérico las posibilidades son variadísimas conforme las posibilidades tecnológicas que ofrezcan.

Obviamente, la evolución en más de 400 años ha sido abisal y los géneros de telescopios son tan variados que, como ejemplo locuaz, van desde los infantiles hasta los espaciales. En esta selección nos encargamos de los dispositivos astronómicos comerciales orientados a empleo familiar.

De entre ellos, hemos elegido el modelo 40070 de la marca Slokey, ideal para iniciarse en la astronomía con buenas posibilidades y con un costo bastante económico para este segmento de productos.

Antes de profundidzar en estos productos para orientar su adquiere hay que advertir que, antes de decidirse por un modelo, es más que recomendable contar con ciertas nociones precedentes sobre la geografía del cielo.

Documentarse sobre lo que podremos ver y, principalmente, hacerlo para sabe qué buscar. En caso contrario, hay sensiblemente más riesgo de frustración en su empleo.

Otro de los riesgos es creerse que vamos a ver los planetas tan grandes y coloridos como se muestran en las imágenes tomadas desde sondas espaciales. Al telescopio hay que solicitarle lo que puede dar y amoldar su adquisición al empleo y al bolsillo.

Funcionamiento básico

El telescopio marcha mediante los principios ópticos de la física. Sin embargo, también tiene mucho que ver con los fundamentos que rigen el ojo humano. Así, la pupila vendría a ser una especie de lente y la retina el lugar en el que se refleja la luz que la pupila recibe.

Al mirar un objeto que está lejos, la luz que emite es débil. Por tanto, la pupila-lente solo capta una pequeña imagen en la retina. Cuanto más cerca está, más luz y mayor tamaño.

Pues bien, el telescopio, en su explicación más simple, emplea su lente para atrapar la mayor luz posible que emite un objeto. De este modo, puede transmitir el objeto al ojo humano a mayor tamaño y de forma más observable.

Este es el proceso muy simplificado en tanto que, como vamos a ver ahora, sí este es el fondo del funcionamiento, las formas son diferentes dependiendo de la clase de dispositivo que de adquiera o analice.

Clases principales de telescopios

Refractores

Los primeros modelos fueron de esta clase. Usan lentes.

En física, se entiende por refracción el cambio de dirección de un rayo de luz cuando pasa, de forma oblicua, de un medio a otro de densidad diferente. El ejemplo más familiar lo tenemos en el agua cuando metemos en un vaso un lapicero y asemeja que se ha roto.

Esa es la teoría. Su translación práctica al dispositivo óptico que nos ocupa es que, al refractarse la luz en la lente del objetivo, los rayos paralelos provenientes de un objeto lejano confluyen sobre un punto.

En ese punto donde la luz es concentrada por el propósito (plano focal) se sitúan los oculares para poder verlo más cerca y con colores más vivos y refulgentes. Es decir, marchan como los prismáticos, pero tienen sensiblemente más potencia.

Reflectores

Usan espéculos en lugar de lentes. El funcionamiento básico se basa en dos espéculos.

Por un lado, el llamado espejo primario que se sitúa en el extremo del tubo y es el encargado de reflejar la luz que absorbe del objeto.

Por otro, los rayos de luz reflejados rebotan en el espejo secundario que, por su lado, los manda al dispositivo ocular. También se conocen como telescopios newtonianos.

Según su especialidad se dividen en:

Astronómicos

Orientados a la visión de cuerpos celestes. Se usan pues para ver objetos lejanísimos y oscuros. Tienen grandes aperturas para absorber más luz y facilitar la visión de objetos escasamente alumbrados como las estrellas.

Terrestres

Pensados para utilizar con luz natural para la observación de fauna o elementos orográficos como montañas o volcanes. Son más simples de transportar que los astronómicos.

¿Refractores o reflectores?

Como es lógico, los dos cuentan con ‘pros’ y ‘contras. En el caso de los telescopios refractores, los que más identificaremos en el campo familiar como telescopios por su diseño, resumimos los dos.

Ventajas de los refractores:

  • Se fabrican con diseños fáciles y su funcionamiento también lo es.
  • Su construcción en un tubo cerrado afecta a una mayor protección para las lentes que lleva en su interior.
  • Dan buen resultado en la observación de la Luna y los planetas.
  • Resultan bastante recomendables también para la observación fija terrestre de largo alcance.
  • Con carácter general habitúan a ser resistentes y su mantenimiento es mínimo.

Desventajas:

  • Sus posibilidades bajan cuando lo que se busca es la observación de cielo profundo (por poner un ejemplo, nebulosas, cúmulos o galaxias lejanas)
  • En función del modelo pueden ser demasiado ostentoso y pesado.
  • Por costo, habitúan a estar sobre su contendiente de espéculos aunque, obviamente, depende mucho de la elección que se haga.
  • Más propensos a la conocida como ‘aberración cromática’. Esta distorsión se provoca por la imposibilidad de una lente para enfocar todos los tonos de un objeto en un solo punto de convergencia. El resultado práctico es que los bordes del objeto se ven coloreados.

Ventajas de los reflectores:

  • Los dispositivos de espejo son sensiblemente más sólidos y, por lo tanto, manejables.
  • Óptima calidad en la observación de cielo profundo en tanto que prácticamente no se genera ‘aberración cromática’
  • Por costos de producción frente a las lentes habitúan a ser más económicos.

Desventajas:

  • Habitualmente pierden la comparativa en la observación terrestre.
  • El sistema óptico está menos protegido que en su contendiente con el coherente riesgo de que se acumule polvo o partículas.
  • Como derivada de ello, el mantenimiento he de ser más cauteloso.

Una alternativa híbrida: los catadióptricos

Un dispositivo que combina las lentes y los espéculos. Son los dispositivos más modernos en este segmento.

Utilizan un tubo ancho en cuya parte delantera se sitúa la lente correctora. La luz pasa mediante ella y es reflejada en un espejo (primario) hacía otro secundario que la devuelve a la parte siguiente donde se sitúa el ocular.

Destacan por su diseño sólido y su potencia aunque, a igual apertura de lente, habitúan a ser más costosos que los reflectores.

Partes esenciales

Aunque se pueden desagregar en más componentes los próximos serían los más propios.

  • El tubo: Es la parte estructural del dispositivo que contiene el sistema óptico.
  • Ocular: Mecanismo que se sitúa en el foco del telescopio para ampliar el objeto a visualizar una vez situado el ojo.
  • Porta ocular: Pieza que fija el ocular del telescopio a la estructura central.
  • Montura: Componente intermedio entre el tubo y el trípode. Hay una extensa pluralidad de modelos. Entre ellos destacan las monturas de horquilla o las conocidas como ecuatoriales. Estas últimas, muy ideales para la astro-fotografía, cuentan con un botón que deja proseguirse el movimiento de un objeto sin perder la nitidez.
  • Contra pesos: Conjunto de pesas que se usan para calibrar el equilibrio del dispositivo.
  • Trípode: Soporte para fijar el telescopio y asegurar su estabilidad. Evidentemente, su tamaño y firmeza van ligados a las particularidades del telescopio.

Qué tener en cuenta

Aunque una de sus funciones principales sea observar el cielo, uno de los factores antes de proponer su adquiere está vinculada a lo terrenal: el dinero.

Son tantos los modelos como variados sus costos. Hay que dejar claro que el telescopio ideal no está en el mercado. Es decir, que depende de las prioridades.

Así, si lo que se quiere es ver imágenes estables es más recomendable un refractor. Si se prima la iluminación, la opción de hacer fotografías o que sea más manejable es más ideal un telescopio reflector.

Si se quiere reunir las cualidades se puede seleccionar un catadióptrico aunque volvemos al factor inicial: son más costosos.

Dentro de estas variables económicas, si se puede seleccionar lo mejor es:

  • Diámetro: Elegir el de mayor diámetro posible
  • Montura: Si tienen el mismo diámetro el que cuente con una montura más fiable
  • Tipo de óptica: Ya apuntadas sus ventajas y desventajas decantarse por un modelo refractor, reflector o catadióptrico.
  • Aumentos: Están escritos con una ‘x’ tras los dígitos (60x, 48x…)
  • Distancia focal: Es la distancia que recorre la luz desde la entrada por el propósito hasta llegar al ocular. Influye de forma directa en la relación focal y en los aumentos.

Así, un telescopio con una distancia focal de 1200 mm. y una apertura de diámetro de 100 mm. tendrá una relación focal de 12 resultante de la división (se transcribe f/12).

A menor relación focal, menor es la ampliación, más ancho el campo de visión y más limpio es el objeto que se ve.

Slokey 40070: Ideal para iniciarse

Un telescopio ideal para iniciarse en esta afición y revisar si se persevera de qué manera para hacer un mayor sacrificio económico para adquirir modelos de gama superior.

Entre las cualidades que le sitúan en un lugar preeminente para estos bisoños usuarios está su simple montaje y manejo del dispositivo. Además, es tan manejable y ligero para llevarlo a cualquier lado, por poner un ejemplo para lugares de vacaciones. También ayuda que viene metido en una bolsa de transporte muy cómoda para llevar.

Para su costo, trae de serie extras realmente útiles como un adaptador universal para móviles para poder hacer fotografías a los objetos observados. Por supuesto, es perfecto para pequeños que se interesen por los misterios del firmamento.

Para la gama en la que se mueve la calidad de la imagen es buena y trae además de esto lentes para intercambiar. De hecho, los usuarios valoran muy de forma positiva los detalles lunares que ofrece mediante su visor.

Los materiales son de calidad, el trípode por poner un ejemplo es de aluminio y garantiza una buena estabilidad al suelo debido también a la mentada ligereza de este producto. No obstante, ciertas de las objeciones mientan a que se pierde firmeza cuando se mueve en diferentes direcciones el tubo.

Skywhatcher Explorer 130: Salto cualitativo

Modelo reflector más costoso. Buen diámetro de abertura (130 mm.) y una capacidad lumínica ya algo sobre sus contendientes en el ámbito de telescopios para principiantes.

En suma, cuenta entre sus principales bazas con la potencia en su sistema óptico que deja ver con mayor calidad objetos o fenómenos del cielo profundo como las nebulosas.

Su corto tamaño afecta a una mayor estabilidad cuando se fija la montura y esta al trípode. Esta característica le deja resistir con garantías movimientos indeseados o vibraciones. Su punto de equilibrio se encuentra en un corto periodo de tiempoperíodo de tiempo.

Incorpora como complemento muy práctico un buscador que viene a ser como un mini telescopio fijado al tubo que tiene un campo visual sensiblemente más extenso y deja así buscar en primera instancia algún planeta, estrella o bien objeto.

No llega a ser un modelo de alta sofisticación tecnológica, pero sí es más versátil en la utilización tanto de personas que comienzan como de otras que cuentan con experiencia precedente en este campo.

Orion Reflector de Mesa SkyScanner: Materiales de garantías

Uno de sus fuertes más considerados reside en los materiales de fabricación. Sólido, sólido, resistente y, por su diseño, su manejabilidad es máxima. La calidad del material también es extrapolable a su sistema óptico.

Ser un modelo de sobremesa le reduce ciertas posibilidades en el momento de ubicarlo, pero, como ventaja, se puede guardar en cualquier lugar y nunca será un trasto en medio de la casa.

Las objeciones se pueden orientar, y así se hace en ciertos casos, no a la falta de calidad de la imagen sino a la escasez de lentes con la que viene de serie. En todo caso, si se adquieren auxiliares para dotarle de una mayor potencia cumplirá de forma satisfactoria con su cometido de acercar más los objetos sin perder excesiva nitidez.

Aomekie 70/400: Recomendado para los más pequeños

Rebajas

Un telescopio baratísimo que, por su costo, satisface las necesidades de primerizos o pequeños, principalmente para estos últimos. No es un juguete, pero por sus particularidades es con perfección manejable para los más pequeños.

El montaje también resulta simple y su transporte tanto o más en tanto que se puede doblar y meter en la mochila que trae. Además, también incluye algún extra muy educativo como un mapa de constelaciones para guiar las visiones.

Por sus particularidades, las quejas que se le puedan poner serían más justificadas en modelos de mayor extensión. Así, el tamaño del trípode puede resulta pequeño para algunos usuarios adultos o puede surgir alguna complicación en el momento de estabilizar el enfoque.

Esslnb 28-350X: Diseño ‘de siempre y en toda circunstancia’

Por diseño pasa por ser el telescopio ‘de siempre y en toda circunstancia’. Es decir, de tubo sensiblemente más alargado. Para comenzar, su costo es enormemente competitivo en el segmento de primeros dispositivos para no iniciados.

Esta accesibilidad económica y la necesidad de ajustar los aguantes al tamaño del dispositivo hace que ciertas ‘quejas’ proceda de la mejorable seguridad que aporta el trípode.

Cumple con las funciones básicas y también incluso aporta extras como el adaptador para retratar con móviles. Por su configuración, resulta más ostentosos que otros modelos de tubo más corto y diámetros más anchos.

Última actualización el 2020-06-04 at 13:23 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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