Los mejores moldes para tartas

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La cocina es un lugar de agradables sensaciones encontradas, para algunos cocinar implica desconectarse y relajarse, otros gozan y les da alegría agasajar a sus amigos o familiares con sus preparaciones, y claro que a la gran mayoría, los platos ricos nos provocan mucho placer.

El secreto de todo lo precedente está en el amor pero además en la técnica, ingredientes y materiales, con los que realicemos cada plato.

En el caso de las tartas, hay moldes específicos para cada preparación. Los especialistas nos van a orientar y ayudarán a elegir el que mejor se adapte a cada preparación. Han elegido como preferido el molde Kitchencraft Master Class, por su calidad y sencillez de empleo; pero no perdamos de vista el resto moldes para tartas, que seguro nos vuelven especialistas cocinillas y grandes anfitriones.

¿Por qué un molde para tartas?

No todas las preparaciones de repostería se pueden hacer en cualquier molde. Dependiendo su forma o su altura conseguiremos un buen cocinado o incluso una buena presentación, factores además de esto claves en este género de recetas.

Lo normal es que en la cocina, nos defendamos con lo que tenemos más a mano, claro que cuando equiparamos las preparaciones, siempre y en toda circunstancia tienen mejor acabado cuando empleamos aparejos específicos.

El horneado y el cocinado, nos partes terminantes del proceso de preparación de cualquier receta. Muchas veces si confundimos ingredientes o bien olvidamos alguno podemos volver a descubrir una receta nueva. En cambio una falla en la cocción puede dar un plato que no esté acabado o al contrario demasiado cocido. Al paladar, esto no le resulta agradable.

Dentro del planeta de la cocina, la repostería es una de las ramas más complejas y depende en gran medida de la precisión, tanto de los ingredientes, como de la preparación y del horneado.
Por ejemplo, el horneado de bizcochuelos, precisa de un molde que asegure calor veloz, equilibrado y muy frecuente para poder esponjarse adecuadamente.

Utilizar el molde que mejor se amolda a cada preparación es lo idóneo si pretendemos conseguir buenos cocinados y buenas presentaciones, no es coincidencia que en recetas de esta clase, se detalle particularmente el molde y la temperatura de cocción.

Recomendaciones

Como ya mentamos anteriormente, cada molde tendrá destinada una preparación y un horneado. En los próximos puntos vamos a localizar un mejor detalle sobre cada una de estas cuestiones.

Forma del molde

Los moldes redondos son los más tradicionales, los que nos retrotraen la nuestra infancia pues son las más usados para hacer los frecuentes bizcochos. Una alteración de los moldes redondos, son los ovalados o semicirculares, que incluyen un hueco como chimenea en el medio, para cocinados de bizcochos suaves o flanes.

Los de forma cuadrada, habitúan a usarse para bizcochos además, pero sobre todo en fiestas infantiles pues dejan cantidad y al partirlos conseguir porciones iguales para repartir.

Los rectangulares son ideales para budines o plum cakes, pues son preparaciones concebidas para horneados en recipientes pequeños.

Los moldes múltiples se usan en preparaciones simultáneas como galletas, cupcakes, muffins o magdalenas; además en estos casos se pueden emplear pequeños moldes individuales montados sobre una bandeja.

Los que carecen de base, son más usados para el armado de preparaciones más que para su cocinado, pues dejan montar la preparación y quitarlo con la forma final que queremos darle, o recortar la forma para entonces hornearse, semejantes son los casos de los moldes para tartar o galletas.

Altura del borde

Si vamos a preparar tartas rellenas como un Lemon pie o una Chessecake, deberemos hacernos con un molde de baja altura, pues son preparaciones que simplemente su base contendrá el relleno de la tarta y el resto de la altura se la aportará el resto de los ingredientes que se añaden por sobre el molde. Si bien existen moldes de esta clase planos, por norma general vamos a toparlos con ondulaciones, pues le aportan estética a la tarta.

Los moldes de capas con alturas de en torno a 4 cm, son los más usados para recortar entonces en capas y rellenar, pues es el propio relleno el que acabará dando una altura mayor a la tarta. Es común además de esto jugar con los diámetros de este género de moldes, para crear las conocidas tartas de múltiples pisos.

Por sobre los 4 cm, son los moldes más habituales usados en la preparación de bizcochos, tratas de zanahorias y similares, pues no resulta necesario rellenarlos, los ingredientes de la masa en sí, son los que hacen a la tarta.

Material del molde

Los más tradicionales son los de aluminio, pues es un material que transmite realmente bien el calor, aunque no es muy recomendado en la cocina pues con el uso pueden migrar componentes del material a los comestibles, si vamos a emplear estos moldes, mejor que sean de aluminio anodizado.

Los más habituales son los que cuentan con alguna superficie antiadherente, que brindan la satisfacción de que la preparación saldrá íntegra, pues no se queja ni al borde ni a la base durante su cocinado, facilitando que las tartas se desmonten de manera fácil. Para hacernos con un molde de estos, el material antiadherente he de ser de muy, muy buena calidad, pues a lo igual que sucede con el aluminio, frente a las altas temperaturas el material antiadherente de mala calidad puede degradarse y migrar a los comestibles.

Por este motivo, muchos prefieren los moldes de acero inoxidable, material noble para la cocina si los hay, de esta forma como el hierro o acero esmaltado, pero en estos últimos hay que tener mucho cuidado pues cogen calor muy de manera rápida y si no estamos pendientes podemos deteriorar la cocción. Incluso en ciertas preparaciones nos puede servir algún molde de vidrio, claro que desmontar un molde de vidrio no es posible y además de esto no acostumbra a ser un material que trasmita el calor de forma pareja, pero para tartas salobres son ideales pues mantienen realmente bien el calor, podremos llevar el molde a la mesa para servir y asegurarnos que el alimento se sostendrá caliente.

Otra alteración similar al vidrio son los moldes de porcelana o porcelana de gres, resistentes a los cambios bruscos de temperatura, pero tardan más que otros moldes en absorber el calor, y no retienen la temperatura por un buen tiempo una vez fuera del horno.

La cocina no está exenta de los avances en tecnologías y materiales, desde hace cierto tiempo vemos los moldes de silicona, cuya gran ventaja es no precisan ni mantequilla ni aceite para evitar que las preparaciones se peguen, haciendo la cocina sensiblemente más saludable, además de esto son muy fáciles de lavar y ocupan poco espacio; claro que los puristas de la cocina no son muy amigos de este género de moldes plásticos.

Si no nos agrada estar lavando, podremos valernos de moldes de papel aluminio, que son de utilizar y tirar, pero no son capaces para todas las preparaciones.

Sistema de desmonte lateral o por la base

Cuando las tartas tienen masas muy enclenques o que solo se trata de una base y un borde que entonces rellenaremos, lo idóneo es que puedan desmontarse lateralmente para no hacerle daño a los bordes de la tarta y conservar el molde de masa lo mejor posible.

En otros moldes, la base se encastra a los laterales, y para desmontarlo bastará con algún leve movimiento ascendiente para separar la base con la tarta, del borde. Para bizcochos o tartas más compactas pueden usarse sin inconveniente, pues su masa cocida es más resistente a los movimientos que hagamos con el molde para desmontarla.

Lisos o con diseños

Para las bases de pasteles o un bizcocho fácil, bien nos valen los moldes planos pues son como hojas en blanco sobre las cuáles podremos crear la tarta que deseemos.

Los moldes con diseños incorporados, habitúan a usarse para presentar budines para un té o un bizcocho por la tarde para los pequeños. Si no manejamos realmente bien la decoración, sin una buena solución, pues no dependen de ningún agregado, solo es suficiente con la forma del molde. También es muy habitual usarlos en la preparación de gelatinas, pues la forma combinada al lado del color le aporta diseño al plato.

Algunos consejos para cuidar los moldes

  • Aceitar, enmantecar, enharinar realmente bien todo el molde, incluso puede valernos un spary.
  • Si al enhornar el molde se apoya en una reja, mucho mejor que si se apoya en una bandeja, pues dejará una mejor llegada del calor.
  • Para desmoldar, mejor esperar unos 10 minutos a que la preparación se asiente y se vaya un tanto el calor.
  • Los moldes metálicos o con antiadherencia, mejor lavarlos a mano con alguna esponja suave, que en el lavaplatos, los limpiadores que usan estas máquinas pueden deterióralos en los consecutivos lavados.
  • Si no tenemos claro que capacidad ocupase nuestra preparación y por lo tanto no sabemos que molde emplear; lo idóneo es sumar todos los gramos de los ingredientes de la receta, y pasarlos a litros (1 ml = 1 gr / 100 ml = 100 gr / 1 litro = 1 kg) o a centímetros cúbicos (1 cm³ = 1 gr = 1 ml); pues son las medidas de capacidad que habitúan a usarse en los moldes.

El preferido: Kitchencraft Master Class

Los fabricantes de los robots de cocina de gama alta KitchenAid, además fabrican sus accesorios como el molde para tartas Master Class; remitiéndonos a la marca nos fuimos a hacer una idea de la muy, muy buena calidad de fabricación del molde.

Fabricado en teflón, con el respaldo de estar libre de PFOA y PTFE, dos químicos que se habitúan a emplear para adherir el material antiadherente y que tienen efectos perjudiciales para la salud por ser tóxicos.

Redondo, de unos 20 cm de diámetro y de en torno a 7,5 cm de alto, ideal para cocinar bizcochos esponjosos. Esta medida es ideal, pues dejará que el bizcocho nos dure de tres a cuatro días sin perder humedad. Claro que si nuestra familia es números, podremos hacernos con el mismo molde de 23 y32 cm de diámetros. Si al contrario lo procuramos más pequeño, encontraremos de 11 y 15 cm de diámetro.

Su cierre es de apertura lateral fácil de manipular y desmoldar las tartas será una tara más que simple. Al inicio de su empleo, posiblemente la apertura y cierre nos cueste un tanto, pero se debe a que es nuevo y entonces con el correr de los usos se irá ablandando el cierre, sin dañar el hermetismo del molde.

El cierre hace que el molde quede cerrado por su base de forma hermética, el encastre de la base al borde es perfecto y no tendremos inconveniente en volcar las preparaciones, debido a la experiencia cuando a diseño y calidad que la marca tiene en su haber.

No tendremos complicad al lavarlo, no solo pues su superficie sea plana, sino pues además de esto la calidad del material antiadherente hace que no quede ningún resto de masa adherido. Para asegurarnos la durabilidad de este género de molde, recuerden que lo idóneo es lavarlo a mano con una esponja que no le provoque ralladuras.

Otras opciones

Lékué Duo

Rebajas

Lékué es una marca con una cierta trayectoria en moldes y otros géneros de aparejos de silicona, en un caso de esta forma han desarrollado un molde combinando la silicona con la porcelana que brinda unos resultados atractivos.

Su base es de porcelana, un material que tarda bastante en absorber el calor, por otro lado la silicona no es tan buena conductora del calor; si lo vamos a emplear para tartas que no precisen tanto de la humedad y sean más bien secas o restallantes, es buena opción.

Por su cierre y su lateral de silicona, es un molde capaz para tartas como el Chessecake, pero no marcha tan bien en bizcochuelos.

El cierre ente la silicona y la porcelana aunque es hermético, no llega a ser como uno de aluminio o acero inoxidable; con lo que si pensamos en preparaciones muy líquidas y rebosantes, lo más probable es que comencemos a perder líquido por la base. Si por el contario, nuestra tarta tiene una base de masa más bien sólida y compacta, este molde nos vale sin inconvenientes.

Los laterales de silicona lo hacen capaz para la cocción de horno, pero además para el género de tartas que entonces precisan de un relleno sin cocinado. Este género de rellenos, acostumbra a ser sensiblemente más blando que otros de horneado, y por lo tanto más enclenques. El bode de silicona deja que lo retiremos de forma paulatina, evitando que los laterales del relleno blando se dañen y por consecuente estropeando la presentación.

Su cierre además es lateral, pero a diferencia de un sistema de gancho de presión como el Kitchencraft, este es suficiente con levantarlo o bajarlo para su cierre y apertura, requiriendo un tanto menos de sacrificio.

No precisamos trasladar la tarta de un molde a un plato, podremos servirla de forma directa en la base porcelana. Es un molde más complejo y se aprecia en su costo, sobre los 20 €.

NordicWare Heritage Bundt

Para los entusiastas de los budines, tartas grasosas o flanes, claramente este es su molde. La marca se apodero del nombre “Bundt” que se refiere a un género de bizcochuelo más semejante a un budín y que en su preparación acostumbra a llevar agregados como pasas o frutas disecadas, frutos secos, pedazos de chocolate, etc.

De todas formas los diseños de la marca son estupendos y aunque no lo parezca, el Heritage es uno de los más fáciles. Las preparaciones resultantes son muy vistosas, si no somos muy hábiles con la decoración, con estos moldes es suficiente con desmontarlos, agregarles un tanto de azúcar glass y a la mesa.

No lleva sistema de cierre pues su diseño no lo deja, con lo que si vamos a emplear moldes de esta clase, mejor que tengan un buen antiadherente como es el caso del NordicWare, de lo opuesto desmoldarlos o limpiarlos, será una auténtica hazaña.

La desventaja, es que debido a su plus de diseño y su calidad, son moldes costosos pudiendo exceder los 40€; meridianamente no son moldes concebidos para emplearlos una sola vez y olvidarnos que lo hemos comprado.

Pyrex Classic

No puede faltar en nuestras cocinas un molde de estos, son un tradicional. Han estado en la cocina de nuestros abuelos, progenitores y la nuestra no puede ser la excepción.

Todoterreno, es en una palabra los que los define. Está fabricado en vidrio de borosilicato y por eso soporta con perfección los cambios de temperatura, siendo válido para horneados a temperaturas elevadas.

Son moldes robustos y no podremos valernos de ellos si pretendemos desmoldar una preparación, siendo más bien capaces para tartas salobres.

Dependerá mucho del género de preparación, pero no son moldes en los que el alimento acostumbra a pegarse, de verdad con masas hojaldradas van magníficamente.

Lo bueno de este género de moldes es que nos sirven para presentar las preparaciones en la mesa: ponemos los ingredientes, los enhornamos y tal como los sacamos, los servimos tal como si fuera una fuente.

Una gran ventaja, es que con el molde Pyrex nos olvidamos de fregar a mano, soportan con perfección los consecutivos lavados en el lavaplatos.

Ballarini Linea Patisserie

Por su utilidad dos en uno, los especialistas han elegido el molde Ballarini de la línea Patisserie.

Su material antiadherente es de muy, muy buena calidad, puede valernos tanto para bizcochos para roscos, pues su base es reemplazable. Una de ellas tiene la chimenea tan precisa en ciertas preparaciones muy líquidas, en las que precisamos mucho calor por fuera pero además por la parte interior, si pretendemos que salgan cocidas, húmedas y esponjosas.

De cierre lateral y desmontable por su base. A diferencia del Kitchencraft, el lateral se monta sobre la base, y no es el lateral el que envuelve a la base. Esto puede generar alguna confusión y pensar que es un molde ideal para preparaciones muy líquidas, pero no es de esta forma, y el peso del propio líquido puede hacer que la preparación se filtre por la base. En esos casos, lo mejor siempre y en toda circunstancia es un molde absolutamente cerrado.

Su tamaño es de 33,4 cm de diámetro, pudiendo lograrlo además en diámetros de 31,7 y 29,5 cm.

Última actualización el 2019-12-04 at 18:00 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados