Los mejores marcadores para la vuelta al cole

Ya sea para resaltar, resaltar, resaltar o incluso pintar; los marcadores siempre y en toda circunstancia son un buen aliado.

Su trazo es el que mejor destaca cuando los combinamos con lapiceros, bolis o cuando queremos colorear un dibujo y que nos quede lleno de color.

Muchos de ellos incluso se emplean para escribir, por ejemplo, son muy codiciados en la técnica del lettering. También artísticamente son muy demandados, muchos de ellos son empleados para colorear mandalas o los tradicionales libros infantiles con los que se aprende a pintar.

Depende su empleo, su tinta y otras tantas características particulares más, encontraremos diferentes géneros de marcadores que, con esta breve guía, les asistiremos a elegir el indicado para esta vuelta al cole.

Escolares


Rebajas

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Flourescentes

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Diferentes puntas



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Otros marcadores




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Algunas curiosidades

El marcador fue creado en el año 1962 por el nipón Yukio Horie, pero no fue hasta la década del 80 en la que alcanzaron su mayor esplendor.

En diferentes países, múltiples son los nombres con que se conoce al marcador, por ejemplo, rotulador o plumón.

Sus puntas son de un material poroso que deja pasar la tinta, de esta forma sea de nylon o de fieltro.

Las anilinas son las responsables de las gamas de color en los marcadores.

Muchos de ellos son empleados para realizar trazos en papel, pero los avances han hecho que incluso podamos dibujar sobre superficies como el vidrio o incluso se han creado marcadores para realizar figuras en 3D.

Partes de un marcador

No todos los marcadores son iguales, dependiendo el uso que le demos cambiará su forma, principalmente su punta; y conforme con la superficie que deseemos dibujar cambiará su tinta.

Punta

Marcan el grosor del trazo y condicionan el material sobre el que queremos trabajar. Podemos localizar puntas milimétricas o incluso de hasta 10 cm de grosor.

Los de punta fina serán útiles para dibujo de precisión o escribir, al paso que que los de punta gruesa son los mejores en el momento de colorear. Los marcadores escolares habitúan a tener puntas medias, que dejan colorear, pero al tiempo tener cierta precisión en el trazo.

Muchas puntas no solo cambian en tamaño sino además en forma, encontraremos ciertas con forma de bisel, como la de los resaltadores; las tradicionales en forma de bala en los marcadores para delinear o colorear pequeños dibujos; las puntas pincel, fundamentalmente frecuentes en marcadores artísticos y empleados pintar grandes plenos de color; y las puntas finas, empleadas en dibujos de precisión como el dibujo técnico.

Tinta

Es la que marca el compás de la superficie a dibujar. Algunos serán pero capaces para una pizarra por el hecho de que su tinta no es permanente; en otros su tinta será lavable, ideales para dibujar en el kínder o en casa; y en muchos marcadores encontraremos que su tinta es permanente.

Forma

Si pensamos en marcadores para pequeños, lo más probable es que su tamaño sea corto en tanto que son ideales para que no se escapen de sus pequeñas manos.

Los marcadores para el secundario o empleo profesional habitúan a tener otro género de ergonomía que facilita un empleo prolongado o dejan que entren mejor en un lapicero de menor tamaño.

Incluso determinados de ellos manejarán formas más geométricas que el tradicional tubo o tendrán algún grip que mejore el agarre.

Color

Si pensamos en marcadores escolares, la gama de colores estará limitada a 12 o 24 marcadores. Para los más chicos, incluso encontraremos bultos de marcadores de hasta 6 colores.

También es verdad que los más grandes prefieren los tradicionales azul, verde y rojo; son generalmente los más útiles para resaltar. Si tenemos presente los resaltadores, la gama de colores es un tanto mayor, pero además delimitada.

Si en cambio, vamos a elegir marcadores para las materias artísticas, la gama de colores puede tener un sinfín de variedades. Ni dialogar si de marcadores artísticos se trata, que incluso muchos de ellos dejan mezclar sus colores entre sí.

Tipos de marcadores

Aquí todo va de la mano. Un marcador podrá ser permanente, tener una forma determinada en su punta y ser capaz para un tipo particular de superficie. Ese mismo marcador lo podremos localizar en diferentes colores y con un cierto diseño en su forma.

Principalmente, los marcadores se dividen en dos grandes conjuntos: los permanentes y los no permanentes. Dentro de cada conjunto, encontraremos diferencias conforme con la superficie que deseemos dibujar, el género de tinta que usemos y las distintas formas de su punta y su cuerpo. Todo un planeta al servicio del color.

Permanentes

Son conocidos además como marcadores indelebles. La finalidad es que los trazos y los colores se queden en la superficie de dibujo por un buen tiempo.

La principal característica es que son resistentes al agua y su tinta tiene componentes como el tolueno y el xileno.
Algunos de ellos están fabricados en base de agua y alcohol, y son del género de marcadores permanentes considerados como seguros, ya están libres de substancias tóxicas.

Los marcadores profesionales entran en esta característica, de verdad, la gama cromática es muy extensa y las puntas se fabrican en diferentes grosores. En ocasiones, determinados marcadores los encontramos con las dos puntas finas y gruesas, una por cada extremo.

Son empleados para un sinfín de superficies como lonas, metal, vidrio, madera, porcelana; por su alta resistencia a la luz solar y al agua.

Los marcadores textiles se encuentran en esta categoría y son muy empleados para poner los nombres de los pequeños en las etiquetas de tela que habitúan a llevar en la ropa. Nos asisten a identificar de quién es la prenda y ahorrarnos cefaleas con los extravíos.

Muchos de ellos son patos para al algodón o el poliéster y su tinta resiste los consecutivos lavados, aunque determinados especialistas aconsejan que el agua de los lavados no supere los 40 grados.

No permanentes

Son muy empleados en el campo académico y escolar, en tanto que, con un simple paño húmedo o seco, borra los trazos y deja que podamos volver a usar la superficie.

La tinta de estos marcadores acostumbra a ser con base de agua y son los más empleados en el campo escolar, de verdad, son generalmente llamados marcadores escolares.

Es común toparlos con puntas de 0,5mm, 1mm, o con múltiples milímetros más de espesor.

Su trazo se puede diluir a la perfección con agua o en seco, y por eso son ideales para pizarras acrílicas o transparencias.
En determinados kínderes, se habitúan a emplear una alteración de estos cuya tinta es lavable, y esto es dado a que los pequeños tienen una conocida fascinación por decorar las paredes.

También en el kínder o en los primeros años de la primaria, este género de marcadores se habitúan a emplear para decorar las ventanas de las salas, sobre todo en la bienvenida al inicio de clases o cuando se aproxima algún cambio de estación.

De la misma forma se pueden emplear para el cartón o el papel y conseguir diferentes acabados.

Los más habituales

Dentro de cada familia de marcadores permanentes o no permanentes hay un planeta. Algunos cuyo empleo está destinado al planeta del diseño, de la ilustración; al paso que que otros son específicos para hacer manualidades.

En general los más empleados en el campo escolar son los sharpie y los fosforescente, aunque dependiendo el género de enseñanza es posible que se precisen marcadores calibrados, acuarelables o acrílicos. Por esto, vamos a distinguir determinados de ellos.

Sharpie

Toman el nombre de la marca que los popularizó, y son los marcadores escolares por antonomasia.

Sus puntas son finas y resistentes, generan trazados de calidad y por esto son los favoritos para resaltar, remarcar o colorear con un tanto más de precisión.

Son resistentes al agua, secan muy veloz y están fabricados libres de substancias tóxicas; principal razón por la que su empleo en las escuelas está más que admitido.

Como su trazo tiene una cierta precisión, muchos pequeños los prefieren para dibujar y además ilustrar sus tareas escolares, de verdad, no habitúan a faltar en los lapiceros de las escuelas primarias. Los estudiantes secundarios, tal vez los adquieran en colores puntuales como el rojo, verde o incluso azul; siendo grandes aliados en el momento de tomar apuntes o remarcar ciertas notas.

Fluorescentes

Cuando vemos a nuestros pequeños emplear uno de estos marcadores, es homónimo de que se hacen grandes.

Su punta generalmente es biselada y como su color es muy estridente, sirven para resaltar las partes más esenciales de los apuntes de estudio. También los emplean para remarcar en la agenda que deben estudiar o traer para la clase que viene.

Los colores frecuentes son el amarillo, el verde, el naranja o el azul; aunque hay marcas que han ampliado un tanto más esta gama.

Calibrados

Son muy empleados en dibujo técnico y para la realización de planos. Algunos profesionales como ilustradores o calígrafos, además se valen de este género de marcadores.

Su trazo es de gran precisión y de ahí su nombre, en tanto que cada una de las distintas puntas en las que encontramos este género de rotuladores, cambian milímetros unas de otras.

Encontramos de esta forma marcadores calibrados con puntas de 0.1mm, 0.2mm y 0.8mm. Estas medidas son las más empleadas, claro que hay muchas otras más destinadas a un empleo más profesional.

En general se emplean en color negro. Muchos de ellos, dejan emplear tintas de colores y realizar técnicas como el puntillismo.

Acrílicos

Si nuestros pequeños tienen asignaturas artísticas o asisten a talleres extraescolares, este género de marcadores probablemente les resulten conocidos.

Permiten dibujar sobre cuadro o papel, y son de secado veloz gracias a que están fabricados con base aguada.

Podemos toparlos en una amplísima pluralidad de colores y generalmente están libres en tres grosores de puntas.

La intensidad del color se la da el hecho de apoyar la punta con mayor o menor fuerza sobre la superficie, con lo que para conseguir buenos acabados se precisa de una cierta práctica.

Otra particularidad es que dejan trazados sobre otro género de pinturas, consiguiendo collages increíbles.

Acuarelables

Como su nombre lo apunta, el trazo que dejan es similar a pintar con acuarelas, un color suave y aguado.

Muchos de ellos emplean tinta seca y el efecto se genera diluyendo el marcador con un tanto de agua. Otros simplemente ya vienen con una tinta sensiblemente más diluida de lo normal.

Las puntas de estos marcadores cambian bastante. Los hay con punta fina, punta gruesa, doble punta, punta cónica o punta de pincel. Los grosores además cambian bastante y nos dejan un enorme abanico de grosor en el trazo.

Aquellos de punta pincel, son muy empleados en caligrafía o en la técnica del lettering. Los escolares habitúan a echar mano de ellos para colorear collages o para determinadas asignaturas artísticas.

Última actualización el 2019-12-04 at 10:20 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados