Los mejores limadores de durezas para pies

photo  fdabab e

Las durezas en los pies no son para nada agradables, tocarnos los pies y sentirlos resquebrajados no es para nada agradable. Pero no es solo una cuestión de estética, sino el dolor que muchas veces traen consigo las durezas.

Las visitas al podólogo implican un tiempo y dinero del cuál no siempre y en toda circunstancia disponemos, con lo que muchas veces solo nos queda la opción de quitarnos las durezas nosotros mismos en casa.

Para hacernos esta labor sensiblemente más fácil y con los resultados dignos de una visita al podólogo, los especialistas han elegido algunos de los limadores eléctricos de durezas que nos dejarán los pies como la seda, aunque el favorito ha sido el limador Scholl Velvet Smooth pues es la marca líder que cuenta con una extensa experiencia al cuidado de pies.

¿Por qué un limador de durezas?

Los callos y durezas aparecen a consecuencia del roce excesivo del calzado con los pies y se trata fundamentalmente de células de piel fallecidas que se marchan amontonando.

Parte de responsabilidad la tienen el calzado apretado o abierto en los talones, los zapatos de tacón, una pisada incorrecta, las malformaciones de los pies, etc.

Por ello tener los pies bonitos y cuidados no es solo una cuestión de estética, claro que si empleamos un calzado abierto a muchos les agrada llevar los pies arreglados, pero lo más esencial es la comodidad y salud que esto acarrea.

En el caso de los talones las durezas que no son tratadas pueden causar agrietamientos dolorosos; los callos no se quedan detrás, pueden resultar iguales o más dolorosos y molestos a lo largo del caminar.

Hay algunos aparatos, que acostumbramos a verlos en la consulta de pedicura, como una hojilla afiliada similar a un escalpelo que quitan de forma estupenda las durezas. Claro que resulta necesario tener cierta práctica para emplearlos, puesto manipularlos de forma incorrecta puede causar que nos cortemos. En este sentido, los limadores son sensiblemente más fáciles y seguros de emplear.

Algunos especialistas mantienen que los limadores son sensiblemente más durables, pues resulta más probable que la hojilla pierda el filo mucho antes de tener que mudar cualquier pieza de un limador eléctrico.

También son sensiblemente más prácticos y veloces, se pueden emplear bajo la ducha y no precisan de tener los pies en agua durante un buen tiempo. Al ser eléctricos, marchan a una cierta velocidad que deja el pulimentado de las zonas con durezas en menor tiempo, en comparación con quitarlas a mano de qué manera sería el caso si utilizáramos una piedra pómez.

El acabado con cualquier limador eléctrico es mucho mejor que al realizarlo a mano, de verdad algunos podólogos los tienen en su consulta pues consiguen el mismo trabajo pero en un menor tiempo.

Aspectos a tener en cuenta

La pieza esencial de este género de aparatos son sus cabezales o rodillos por el hecho de que son ellos quienes hacen todo el trabajo de lijar asperezas. Los modelos por lo general traen consigo múltiples modelos de rodillos, ya que no todos sirven para lo mismo. Algunos nos van a servir para zonas de mayor dureza, mientras que que otros más finos nos ayudarán en el acabado final. La ventaja además, es que en el caso de tener la piel altamente sensible, podemos seleccionar el rodillo que mejor se nos adapte.

Debemos prestar suma atención en que los repuestos de los rodillos o hacernos con algunos demás, no sean más costosos que la máquina en sí. También es esencial asegurarnos de que los repuestos existen y no adquirir un limador que entonces deberemos finalizar desechando.

Los rodillos girarán a una cierta velocidad para poder lijar las durezas. Como no todas las durezas son iguales ni tampoco la sensibilidad de nuestra piel, el limador debe dejarnos elegir a qué velocidad queremos utilizarlo, siendo ciertas sensiblemente más veloces para limados más intensivos, pero otras más lentas para limados más suaves.

La potencia del motor, es el factor clave que hace virar a velocidad a los rodillos. Un limador que tenga una potencia mayor revolucionará más veces los rodillos, o sea los hará virar a mayor velocidad.

Algunos de estos limadores marchan recargando su batería o bien otros en cambio, a pilas. Sea cuál sea la forma, tanto unos como otros tendrán una cierta autonomía de funcionamiento, siendo mayor en aquellos cuya batería es recargable. Lo esencial es que esta autonomía nos de la libertad de poder reparar adecuadamente los dos pies y que no nos quedemos a medias.

Seguramente los usemos bajo la ducha, aquí el diseño y los materiales juegan un papel esencial. El agua puede hacer que el limador se nos escurra, llevándonos de regalo alguna raspadura demás o que el aparato se golpee al caerse. Un diseño ergonómico que deje un buen agarre de esta manera como algún material que nos asegure unión, nos ayudará a que el limador quede siempre y en toda circunstancia en nuestra mano.

En cuanto al diseño de los cabezales, es esencial que lleguen a cualquier una parte de los pies y que cumplan su cometido, o sea, si un cabezal está concebido para limaduras profundas no puede su diseño ser similar a una lima para las uñas, sino más bien al de una escobilla metálica.

Un podólogo precisa hacer un debido curso de capacitación, pero nosotros no debemos hacer lo mismo con un limador eléctrico. Más allá de un manual de instrucciones con algunos detalles, su empleo he de ser fácil, prácticamente intuitivo.

El preferido: Scholl Velvet Smooth Diamond Crystals

Dr. Scholl es la marca por antonomasia en el cuidado de pies desde hace ya múltiples décadas. Han rediseñado la lima de pies desarrollando la última tecnología en sus cabezales, “Diamond Crystals” que incorpora unos pequeños cristales que asisten a remover de forma sensiblemente más eficaz las durezas de los pies.

Mediante una rotación suave nos ayudarán a suprimir toda la piel que no deseemos. No es capaz para emplear bajo el agua, aunque la marca tiene una que si deja ser usada en la ducha.

El mango es de manera plena ergonómico, forrado en goma para asegurarnos un recomendable agarre. Para emplearla es suficiente con activar el botón de encendido y apagado. Si mientras que nos estamos exfoliando los pies ejercitamos demasiada presión, como medida de seguridad la máquina se detendrá, para evitar que nos hagamos daño.

Trae incorporado un cabezal indicado para durezas leves. Si nuestras durezas son más pronunciadas, no intentemos quitarlas con este cabezal, pues lo único que conseguiremos es dañar la piel, más todavía cuando la marca tiene diseñados cabezales específicos para cada dureza.

Si preferimos algún otro cabezal más suave o al contrario uno con mayores granulaciones que nos deje tratar más intensamente las durezas, lo podremos conseguir aparate. Con la marca no debe preocuparnos los repuestos, son muy fáciles de conseguir y su costo no supera los 10 €. Cambiarlos es pan comido, es suficiente con apretar el botón lateral para que se libere el cabezal y poner el nuevo a presión.

Funciona por medio de 4 pilas AA que se pueden conseguir en cualquier comercio. El costo del limador de durezas es de cerca de 20€, online con el resto de limadores de otras marcas.

Otras opciones

Denicer

Muy similar a la Scholl aunque la Denicer trae algunos cabezales de repuestos, algo que se agradece pues lograrlos se puede, pero no es labor fácil.

Su diseño ergonómico de curvas suaves, sensiblemente más bien elegante que la Scholl gracias a sus detalles en dorado, pero no cuenta con algún sistema de grip o material que nos asista con el agarre.

Sus cabezales con agregados de arena de cuarzo contribuyen a un lijado con mejor acabado. Como cabezales auxiliares encontraremos 3 de grano grueso y dos de grano fino, para que elijamos el que mejor se adapte a nuestros pies, o emplearlos de forma combinada.

A lo igual que el Scholl, cuenta con un botón lateral, que facilita el repuesto de los cabezales. El botón de encendido es de seguridad, debemos presionarlo y entonces deslizarlo para activar el limador, si tenemos pequeños en casa y por algún desatiendo la dejamos a mano, no les será tan fácil ponerlo en marcha.

El rodillo es resistente al agua, ¡pero cuidado que el resto de la máquina no! La ventaja es que con ponerlo bajo el grifo podremos quitarle los restos de piel removida de forma veloz y eficaz. Además incorpora un pequeño cepillo que nos puede acudir realmente bien con esta labor.

No lleva pilas pues se recarga por medio de un USB. Con unas 3 horas de carga podremos tener una autonomía de empleo de 40 minutos, algo que a los especialistas les asemeja un tanto desbalanceado. Sabremos que su carga es completa cuando la luz LED que se sitúa bajo el botón de encendido se torne de color verde.

Como accesorios trae consigo una bolsa para su guardado y transporte, aunque es una lástima que las instrucciones solo estén en inglés. Su costo además ronda los 20€.

Abody

Una opción un tanto más versátil, pues el limador Abody además de esto de contar con cabezales de repuesto nos deja elegir entre dos velocidades.

Cuenta con dos cabezales de uno de grano grueso y otro de grano fino, pero que podemos cambiar su intensidad gracias a las dos velocidades, de 30 y 40 rpm. Es con lo que si nuestra piel es altamente sensible pero tenemos durezas pronunciadas, podremos emplear el cabezal de grano fino a una velocidad máxima, si en cambio solo queremos prevenir la aparición de durezas, podemos emplear el mismo cabezal pero con una menor velocidad. Cabe aclarar que conseguir los cabezales de repuesto, no es labor fácil pero tampoco imposible.

Su diseño es muy similar al limador Scholl, ergonómico con buenas curvas de agarre y un mango antideslizante.
A lo igual que el Denicer, marcha con una batería recargable por medio de USB. Su costo además ronda los 20 €.

Quegar

Si queremos una alternativa que nos deje emplear el limador en la ducha, podemos decantarse por el limador Quegar. Para muchos poder utilizarlo a lo largo del baño es sensiblemente más práctico, pues nos ahorramos tiempo, pero además por el hecho de que si tenemos durezas muy pronunciadas la humedad y el vapor asisten a suprimirlas de forma sensiblemente más fácil.

Trae incorporado un rodillo de repuesto, no debemos confundirnos y pensar que se trata de un rodillo con alguna granulación diferente. Algunos especialistas mantienen que como son rodillos de granulación media, son más capaces para suprimir durezas que para tratar callosidades. Como medida de seguridad, si ejercitamos demasiada presión sobre la piel, el rodillo se detendrá de forma automática.

Su diseño además es ergonómico y aunque en algunos limadores se echa en falta un detalle que facilite el agarre, en este sensiblemente más, sobre todo para poder manipularlo con las manos húmedas.
No lleva pilas, sino se recarga conectada a la corriente eléctrica. Como accesorios extra trae un cepillo que contribuye a la limpieza del limador.

Remington Perfect Pedi Reveal

Una opción muy básica pero al tiempo económica, con el respaldo de una buena marca. Posee dos cabezales de repuesto, uno de grano grueso y otro de grano extra grueso para tratar diferentes durezas y callosidades.

El rodillo no es curvo como en el resto de limadores, sino recto; además de esto está metido en el cabezal y no sobresale de él. Para algunos especialistas, este diseño del rodillo hace que no sea tan fácil llegar a todas las zonas de los pies, incluso al estar tan cerca de la carcasa, restos de piel puede llegar a meterse en el limador.

Al menos tratándose de una marca conocida, no es difícil conseguir cabezales de repuesto.

Su diseño es ergonómico pero además se echa en falta algún detalle que nos asegure un tanto más el agarre.

Funciona por medio de 2 pilas AA, siendo una buena opción si viajamos, ya que no dependemos de la corriente eléctrica. Como accesorio extra incluye un cepillo para su limpieza.

Como ya mentamos, en los limadores elegidos es la opción más asequible, costando cerca de 14 €.

Última actualización el 2019-12-04 at 17:51 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados