Los mejores doudous o mantitas de apego para bebés

Un doudou o manta de apego es el fiel compañero de los sueños de un bebé, aunque hay quien lo sigue empleando incluso de casado. Su nombre procede de la palabra francesa “doux” que significa dulce y se emplea para llamar afectuosamente a alguien.

Pero, ¿por qué son esenciales para los pequeños? Si un bebé pudiera dialogar y contar cuál es su forma preferida para dormir, probablemente aseveraría que en los brazos de papá o mamá, donde se sienten seguros y protegidos. El olor y el calor de los progenitores es lo que más les relaja en el momento de conciliar el sueño.

A falta de unos brazos protectores donde mecerse, el mejor sustituto es un doudou o trapito para dormir como el elegido como preferido en esta comparativa: el conejito Lupin de la firma Doudou et Compaigne. Su suavidad, diseño y calidad ofrecen al bebé todo lo que precisa en su cunita o minicuna cuando los papis no están a la vera de él.

Ya se sabe que los bebés habitualmente se encariñan con un objeto por su textura o bien olor y, en el caso de los doudous, por las dos cosas. Siempre ha sido de esta forma y, cuando no existían estas mantitas, muchos peques se aferraban a sábanas o pedazos de tela.

Características de un doudou o manta de apego

El doudou o manta de apego no es un simple muñeco para dormir. Se debe llevar un protocolo para conseguir el propósito:

  • Primero, hay que lavarlo para que después mamá o papá duerman con él durante unos días antes de la llegada del tan aguardado miembro de la familia.
  • Tras el nacimiento hay que ponerlo a su lado para que perciba el olor y piense que no está solo. Esto le aportará seguridad y calma.
  • Pasados unos meses, el bebé empezará a asociar el doudou con la hora de acostarse y se convertirá en su amigo inseparable. Probablemente le guste llevarlo a todas partes y abrazarlo también en las largas siestas. Un buen consejo es adquirir más de uno por si las moscas se pierde; o adquirir un modelo como los que ofertan ‘Nattou’ y ‘Doudou et Compaigne’, que no se descatalogan a lo largo del tiempo o son similares cuando cambian la colección.

Si bien puede usarse desde el nacimiento, los especialistas hablan de ellos como objetos de transición que les asisten a pasar de estar siempre y en todo momento con mamá y papá a comenzar a estar solos.

Sirven, en consecuencia, para sosegar a los bebés y calmar su ansiedad cuando los chupan, los acarician o apoyan la cabeza sobre ellos. Gracias al doudou, el bebé se encarará con mayor calma a uno de los grandes miedos: la soledad.

A diferencia de una manta normal y corriente, el doudou se distingue por tener en una de sus esquinas la cabeza de un animal: un oso, un can, un elefante, un gato… Y está confeccionado de un material extremadamente suave, atóxico y seguro desarrollado singularmente para generar apego en el bebé.

Los buenos doudous no tienen pelo con el que los bebés pudieran atragantarse al chupetearlo, ni tampoco elementos pequeños, como ojos o botones, que pudieran despegarse o descoserse.

No obstante, no todos son de esta forma. Algunos tienen el cuerpo también de animal y otros incorporan en los extremos de la manta nudos para morder o colgar el chupete, o bien van rodeados de coloridas etiquetas de suave satén. Los hay, incluso, personalizables con el nombre del bebé que lo transforman una alternativa ideal para agasajar.

Generalmente son manejables y tienen el tamaño recomendable para las pequeñas manitas de los bebés.

Dado el uso que se le dará, es esencial que se pueda lavar en la lavadora. Casi todos los modelos ofrecen esta alternativa con temperaturas de hasta 50º.

Por último, los especialistas aconsejan los doudous fáciles. Los colores suaves asisten a relajarse al bebé y cuantos más ornamentos lleven, más se distraerán del principal objetivo, que es conseguir que se tranquilice y acabe por dormirse.

Los costos fluctúan entre los 8 euros de los modelos fáciles hasta los 30 de aquellas mantas de apego con mayor calidad y detalles.

El preferido: conejito Lapin de ‘Doudou et Compaigne’

En 1999 nace ‘Doudou et Compaigne’, una marca francesa apasionada por la infancia que ideó la primera manta de apego del mercado. Y de esta forma se convirtió en un referente en el planeta del bebé.

Su conejito Lapin no es un doudou al empleo pues tiene brazos y patitas, además de esto de una cabeza con orejas de conejo y un cuerpo hueco para que el peque pueda achucharlo.

Es el favorito por su increíble tacto supersuave y pues es un tradicional que lleva muchos años en el mercado. Se puede elegir en colores beis, rosa y azul, y viene presentado en una bonita caja ordenada con el tono del conejito.

Esto hace que se transforme en un regalo socorrido para las futuras mamás y sus bebés. Si se pierde, es realmente simple reemplazarlo por otro exactamente igual.

Por poner una queja, el coste del conejito Lapin puede ser ligeramente elevado para algún comprador, pero, debido a la calidad que ofrece, queda más que justificado.

El subcampeón: Nattou NA777193

Nattou es una compañía belga experta en la decoración del cuarto del bebé desde hace más de 35 años.

Sus diseños han sido elegidos esmeradamente para que sean suaves, perdurables y seguros para el bebé. La marca se distingue por su paleta de colores y contrastes frágiles. ¡Todo el planeta reconoce un doudou de Nattou!

El caballo Noa, el oso Tom, el can Max, el hipopótamo Hipólito, y Loulou el panda, no son los personajes de la serie animada infantil preferida del momento, sino los nombres de los admirables doudous que ha inventado la marca.

Para satisfacer todos los gustos, Nattou ha creado dos medidas y formatos diferentes que se describen ahora:

  • El modelo de 25×20 centímetros es de un tamaño pequeño y cuadrado. Se distingue por tener la cabeza del animal en una de las esquinas, dos etiquetas singularmente puestas para ser agarradas, y un nudito donde colgar el chupete. ¡No puede ser más ideal!
  • El diseño de 30×30 centímetros, pensado para bebés de más edad a los que les chifla dormirse con su doudou de Nattou sobre su cara. En este caso la cabeza está en medio de la manta, quedando las cuatro esquinas libres. También tiene etiquetas y enganches donde anudar uno o dos chupes.

Para que se sostenga en perfectas condiciones, el fabricante aconseja su lavado a mano, aunque también puede lavarse en la lavadora a una temperatura máxima de 30º.

Osito de Cucu-Tras: el doudou adaptado

¿A quién no le agrada ser original en el momento de hacer un regalo?

Este dodou ‘Osito de Cucu-Tras’ es un hermoso detalle para agasajar a ese bebé que acaba de nacer o va a comenzar la guardería. Los papás quedarán encantados al ver el nombre de su retoño bordado en la manta y el pequeño tendrá dulces sueños aferrado a ella.

Es suave y blandito, con una cabeza de oso que lleva un gorro de dormir a juego con el color que se escoja: rosa, azul o beis.

Su medida es de 25×25 centímetros para que las pequeñas manitas puedan cogerlo sin complicad.

El color del doudou puede conjuntarse con diferentes hilos para el bordado del nombre: rosa, fucsia, celeste, marino, azulón, blanco, beis, camel, chocolate, lila, morado y gris. Pero, ¡eso no es todo! También se puede elegir el género de letra: moderna, tradicional o enlazada.

Una vez hecho el pedido, el distribuidor se pondrá en contacto con el usuario para que le informe del color que ha elegido para el doudou, el del bordado, el género de letra y el nombre del bebé. No obstante, si quedara alguna duda aparece un número de contacto donde acudir si fuera preciso.

El doudou Osito de Cucu-Tras, es un regalo original y a un coste incomparable.

YeahiBaby: el doudou con etiquetas

No podía faltar en este listado la manta de apego con etiquetas. ¿Por qué? Porque a muchos nenes les relaja sostener con la manita una de esas cintas hasta caer rendidos.

Está desarrollado en color rosa o azul y confeccionado con material premium en felpa corta, suave, atóxica y segura para el bebé. Las etiquetas son de satén de vivos colores que llaman su atención, les entretienen, desarrollan su visión y les calma cuando desean dormir.

Sin duda, es un enorme regalo para las futuras mamás pues su bebé dormirá plácidamente manteniendo las etiquetas y acurrucándose con su manta.

Sus medidas son de 34×34 centímetros, mayores en comparación con otros modelos, con lo que este se aconseja para bebés desde los 4 meses, una edad en la que comienzan a tener habilidad con las manos.

En resumen, los tonos de este doudou captarán la atención del bebé y la calidad es realmente buena, con lo que es un producto que cumple con la función de un doudou.

El tradicional, doudou Gamberritos

La imagen tradicional del doudou es la de la manta de topos con cabeza de oso dormilón, muy similar a la del modelo personalizable de Cucu-Tras.

‘Gamberritos’ ha concebido esta manta para dormir con un tejido suave y unas aterciopeladas bolas que tanto agradan a pequeños y mayores. Estimulan los sentidos del bebé con su relieve y les ayuda a coger el sueño.

Sus medidas de 23×23 centímetros son estupendas para bebés recién nacidos. Durante el día, adornará su cuna o minicuna, y, de noche, le va a acompañar dándole calorcito y seguridad.

Se puede elegir en los colores tradicionales para bebé ‒rosa, azul y beis‒ y se lava tanto a mano como a máquina a una temperatura de hasta 50º.

Última actualización el 2019-12-04 at 17:40 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados