Los mejores atriles para leer concentrado y en la postura más recomendable

El empleo de atriles, principalmente en liturgias religiosas, data de hace tantos siglos que no hay acuerdo sobre su data de aparición. Como dato de referencia, desde el XV ya se conserva alguna pieza.

El paso del tiempo y la llegada de las nuevas tecnologías han multiplicado sus funciones y materiales de fabricación, pero no variado sus prioridades.

Sigue siendo un útil complemento para la lectura o el estudio, Y tener claro antes de adquirirlo si su cometido será uno o bien otro es esencial. Además, y como es obvio, además se puede utilizar para trabajar o entretenerse con tablets.

Por resumir, sus dos características particulares básicas serían la sencillez y la utilidad. Cuanto más grande es el libro, más se hacen precisos los atriles.

Pese a esa sencillez, sus ventajas son numerosas. La más señalada debe ver con la posibilidad de poner los textos en una situación perpendicular a la vista y poder de esta forma leer o memorizar de una manera más agradable.

La pluralidad es muy extensa tanto en el material de fabricación como en el diseño. Esta selección trata de ofrecer un catálogo representativo de los mejores aguantes vinculado siempre y en toda circunstancia al objetivo para el que se adquiere.

De esta muestra de diez atriles destacamos un modelo en madera de Uniquebella que aúna estética, firmeza y comodidad.

¿Qué material elegir?

Como es lógico, el material más recomendable lo marcan las necesidades de lectura o estudio.

Para tomos grandes y pesados es recomendable la madera o el metal que son los más resistentes.

Estéticamente además dejan mayor creatividad cuando, además de esto de la utilidad, se busque una agradable estética. Y en esta línea pueden enmarcarse los de metacrilato, aunque además hay modelos muy simples y prácticos a costes realmente económicos.

Sin embargo, muchos de ellos están diseñados con pie y destinados a actos fuera del campo familiar. Su costo, en un caso de esta forma, acostumbra a ser elevado.

Los de plástico están concebidos para pequeños o para tareas de estudio que no requieran gran cantidad de documentación

¿Qué ventajas tiene?

La primera ventaja afecta a la salud: sufren menos la espalda y la vista. Porque leer en atril ayuda a la concentración, aumenta de manera notable la comodidad de lectura y colabora a la recomendable postura del cuerpo en el momento de sentarse frente al texto.

Por ejemplo, evita encorvarse para leer. Una inmejorable ventaja para la espalda.

También para la vista en tanto que, gracias a la idónea postura adquirida con el atril, los movimientos de los ojos y del cuello son sensiblemente más leves.

Ayuda la concentración en tanto que te sitúa de tú a tú frente al libro sin que el ambiente interfiera con elementos próximos que puedan distraer la atención. Algo muy esencial en el caso del estudio, en el que todos estos factores son incluso más ventajosos. Tanto que especialistas en pedagogía aconsejan su empleo para mejorar los resultados, especialmente entre los más jóvenes.

Tipos de atril

  • De mesa.- El más habitual en el campo familiar.
  • De pie.- Orientado más para exposiciones públicas o conferencias.
  • De cama.- La evolución del diseño ha posibilitado modelos articulados de pie o con mecanismos plegables para poner sobre la cama que dejan una lectura muy cómoda.

¿Qué hay que tener en consideración?

El material que se escoja determina lo que resiste, lo que dura, la calidad y además la diversificación de los diseños. Pero es recomendable que sea de un material o de otro, el atril tenga consistencia.

Fijarse bien en cuáles son las inclinaciones que ofrece. Es un aspecto básico en tanto que de él depende en una buena parte que la postura del cuerpo y la vista sea la más recomendable posible.

Sopesar antes de la resolución cuál será su empleo prioritario.

Y si de opta por uno de pie, más vinculado al campo educativo o profesional, es recomendable calibrar qué altura da.

Pero sea de pie o de mesa, el peso es esencial, aunque en este apartado es preferible tender a buscar uno sólido y con buenos aguantes que uno ligero.

También es muy recomendable reparar no solo en el atril sino además en los complementos o extras que lleva.

Así, sería buena una base antideslizante que consolide su estabilidad. Y aunque seguro que se le había ocurrido, es muy esencial comprobar que el atril tenga incorporadas unas pinzas ideales para sostener la página y que no se salga del encuentre. Especialmente ocurre con los tomos más grandes y muchas veces con los de tapa blanda.

Uniquebella de madera, para libros gordos

Como se adelantaba, en este modelo confluyen múltiples factores positivos: el material, la estética, la firmeza sin ser demasiado pesado y la posibilidad de leer libros de un grosor notable (más de 500 páginas sin inconvenientes).

Para ello cuenta con unas pinzas de tamaño recomendable que mantienen la página con escaso riesgo de que se salga.

Este aspecto es muy esencial en tomos grandes si no se quiere estar de forma muy frecuente prensando la página pues la unión no puede con ella.

Está hecho en madera de bambú y hasta sin libro puede pasar por un ornamento más de la casa. Una vez plegado ocupa poco espacio.

Está pensado para libros, principalmente. Y por eso ciertas de las objeciones vienen de su altura, en tanto que es escasa para aguantar un folio. No es su cometido en tanto que para esas funciones resulta sensiblemente más práctico, y económico, un atril de estudio.

Otra cuestión esencial es que tiene hasta cinco inclinaciones diferentes, lo que deja localizar la postura más cómoda para cada lector o lectora.

La relación calidad-costo resulta inmejorable. Material, diseño y utilidad justifican de sobra su costo.

Missmao_Fashion 2019, co-líder

Podría ser a la perfección co-líder en esta clasificación.

Muy práctico y amoldable a la visión. Su mecanismo de articulación permite localizar la postura de lectura más ideal. Altamente recomendable si se tiene algún inconveniente cervical o para prevenirlo si se está un buen tiempo delante de él.

Sirve con perfección para libros y para tablets. El soporte se amolda a cualquier libro y su plegado es inmejorable.

En este caso, la objeción es infrecuente en tanto que el inconveniente se puede dar con libros pequeños (por lo general es con los grandes) que se queden fuera de los enganches que tiene para sostener las páginas.

Es ligerísimo y amoldable además a los lugares de lectura. Se puede leer con él en la cama. Excelente relación calidad-costo. Ofrece muchas posibilidades.

Lecco de pie, para la cama o el sillón

Rebajas

Exige un alto sacrificio económico que aconseja conocer bien sus límites. Por ejemplo, no es la opción mejor para libros grandes.

Sin embargo, si, tomada en cuenta esta excepción, se quiere para leer con absoluta calma recostado en un sillón o en la cama es una espléndida, aunque cara, opción.

También sirve para la mayoría de los modelos de tablet o eBook sin miedo a que se caigan del soporte.

El notable peso en un caso de esta forma no es un inconveniente pues afecta a una mayor estabilidad.

Alguna de las objeciones incide en la mejora que supondría agregar más puntos de articulación para hacerlo más versátil.

Otra de ellas es que, en ciertos casos, el pase de páginas resulta al usuario más difícil de lo deseable.

Atril de sobremesa JDYYICZ, gama baja y alto valor

Muy económico y práctico para conforme qué funciones. Por material (plástico) se sitúa en la gama baja de estos productos, pero por utilidad es de los más valorados si se trata, principalmente, de leer documentos o libros de un grosor medio-bajo.

Si el tamaño del libro sobrepasa sus posibilidades, se volcará. Por tanto, es una excelente opción si se tiene muy, muy claro para qué exactamente se adquiere.

Cuenta con hasta siete puntos de acople lo que le deja muchas situaciones para localizar la que más se ajusta al usuario.

Incluye una guía de lectura que además puede ser realmente útil como regla. A medio camino entre la lectura y el trabajo propio de una oficina.

Halovie, la estética

Muy bonito, buen material y útil para la lectura de libros de extensión usual.

Admite grosores sobre la media, pero la profundidad de la base de unión se queda algo corta para volúmenes de categoría superior en su paginación.

También las pinzas de unión de las páginas resultarían más eficaces para contener el papel si fueran más largas.

Grande en dimensiones, pero ligero y de buen plegado. Cuenta con cuatro situaciones para fijarlo.

Fellowes, para el cole o la oficina

Un modelo muy práctico para escolares o trabajos de oficina. Libros de texto, catálogos o manuales serían los elementos que mejor se amoldan a sus características particulares. No está concebido para grandes volúmenes.

Su escaso peso y su buen sistema de plegado dejan meterlo hasta en un clasificador o carpetita. Es de plástico fino y, por ende, su firmeza y resistencia no alcanza la de otros materiales. Tampoco su costo, que es muy asequible.

Ser un producto tan ligero tiene sus desventajas como es que su adherencia a las superficies es mejorable.

Zeller 24878, ideal para la cocina

Fabricado en un material menos usual como es el metal cromado. Muy recomendable para sostener, por poner un ejemplo, libros de cocina.

Es bastante resistente y acepta libros de gran grosor. El plegado es más difícil que en otros modelos y su peso superior.

Su diseño fuerza a retirar el libro del soporte para pasar página. Es, por ende, un atril muy específico para determinadas tareas como las culinarias mentadas.

Andoer, para estudiantes

Muy económico y versátil. Fabricado en PVC. Sirve para libros de pequeño grosor, tablets, folios de apuntes, recetas o partituras.

Es extremadamente ligero lo que deja, por poner un ejemplo, trasladarlo de forma fácil para emplearlo en bibliotecas o lugares de trabajo. Muy recomendable para estudiantes.

Un punto añadido a favor es que el material es antideslizante. Muy práctico además para ver series o películas en las tablets. Se limpia realmente bien.

Para libros pequeños, Wedo 211407

Orientado a la lectura de libros de formato pequeño y mediano. No está concebido para leer folios por su corta altura ni para tablets.

Fabricado en bambú en su soporte. Se pliega con sencillez y pesa poquísimo. Algo corto en situaciones de inclinación (tres).

Un atril muy específico al que se le saca su provecho con medidas de libros muy específicas.

Zeller 25325, ideal para la cama

Para dolientes o sibaritas. Atril de cama con complemento. Producto muy robusto y que cumple bien con su doble cometido.

Su plegado favorece que se guarde en poco espacio. Muy buenos acabados en madera de calidad sin que tenga un costo excesivo.

Como objeción puntual, las patas resultan algo cortas.

Última actualización el 2020-03-14 at 14:40 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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