Las mejores zapatillas de running

Tanto si pensamos en comenzar a correr tal como si nos preparamos para una competición, la elección de las zapatillas no será algo banal.

Una mala elección podrá provocarnos lesiones o menguará nuestra eficiencia al correr. El género de pisada, el terreno en el que vayamos a correr o la velocidad a lo que lo hagamos deben repercutir en la resolución de nuestra zapatilla perfecta.

Para nosotros, nuestras preferidas son las Nike Air Zoom Pegasus 35. La apuesta de Nike por unas zapatillas extremadamente ligeras pero versátiles las transforman en de las opciones mejores que hay hoy en día en el mercado.

Claves para elegir las zapatillas recomendables para correr

Para aquellos no acostumbrados a los términos del running, una palabra que es necesario conocer es el ‘drop’. Define la diferencia de altura entre el talón y la puntera, para comprobar la inclinación en la que se encontrará el pie.

La mayoría de las zapatillas del mercado rondan entre los 0 y 13mm de drop.

También es muy esencial conocer lo que es el ‘upper’, que aquí utilizaremos múltiples veces. Y se abarca en este término a todo lo que está sobre la suela, tanto lo que se queda en contacto con el pie como en contacto con el exterior.

En las zapatillas de running es un término que cada día se usa más y que acostumbra a estar compuesto por una malla transpirable que deje la buena ventilación del pie al tiempo ayuda a hacerlas más cómodas para evitar las rozaduras o las ampollas. Y por eso es muy esencial que esté fabricado de un material suave un tanto acolchado, ya que si somos apasionadísimos tendrán que aguantar miles y miles de impactos contra el suelo.

Aunque esa faceta recae fundamentalmente en la ‘mediasuela’, que es la parte que está entre la suela y el upper, y su encargo es dar amortiguar cada paso. Y además evita que apreciemos la dureza del sulo al paso que nos da estabilidad.

Terreno donde vamos a entrenar

Obviamente, no son iguales las particularidades de un terreno urbano que una pista de atletismo o la montaña. Dónde corremos debe afectar a las particularidades de las zapatillas que empleemos:

  • Por ciudad o asfalto: Nos convendrán las amortiguaciones blandas y no será preciso que la suela contenga agarre, con lo que podremos ir a modelos con un taqueado (‘dibujos profundos’ en la suela para progresar el agarre) de poca altura o a suelas llanas.
  • Por montaña o terrenos irregulares: Estos modelos habitúan a tener la puntera reforzada y láminas protectoras en la suela para proteger de los golpes con objetos del suelo. Para este género de terreno es esencial que intentemos la estabilidad en nuestras zapatillas. Elegiremos un modelo que sostenga bien el pie y con una suela bien taqueada que deje un buen agarre.
  • En pistas de atletismo: Si adiestramos de forma profesional y siempre y en todo momento en una pista de atletismo, necesitaremos zapatillas con el mejor agarre en la suela (clavos). La elección se centrará en unas zapatillas ligerísimas, con una mediasuela muy finita y sin apenas amortiguación.
  • ¡De un tanto!: Si nada de esto nos convence por el hecho de que queremos unas zapatillas multiusos, podremos irnos a opciones con suela mixta, con tacos de altura media entre los modelos para asfalto y para montaña.

Ritmo y distancias que recorramos

Dependiendo de las distancias o el ritmo con el que corramos, podremos elegir entre diferentes géneros de zapatillas:

  • Zapatillas de entrenamiento: Son los modelos más pesados (entre 300 y 500 gramos) pero los que más cómodos nos resultarán. Son zapatillas con mucha amortiguación y estabilizadores. Están concebidas para ritmos moderados (máximo a 5 min/km) y tienen una larga vida (duran en torno a 1.000km).
  • Zapatillas de competición o voladoras: Buscan la ligereza (en torno a 200 gramos) con lo que llevan poca amortiguación. No intentan el confort sino dar agilidad al corredor ya experimentado que puede progresar la marca de 3:30 minutos por quilómetro. Estas zapatillas cuentan con una vida más corta (unos 400km).
  • Zapatillas medias: Si no tenemos experiencia o no alcanzamos las velocidades de competición, lo mejor será emplear las zapatillas de entrenamiento para evitar lesiones. Y cuando mejoremos nuestras marcas y perfeccionemos la técnica, podremos pasarnos a las zapatillas voladoras sin riesgo de lesiones.

Aun de esta manera, contamos con unas zapatillas medias para entrenamientos de 15 quilómetros máximo, y ritmos de entre 3:30 y 4:30 minutos por quilómetro. La amortiguación se sitúa en un punto intermedio entre las zapatillas de entrenamiento y las de competición. Y duran en torno a los 600 quilómetros.

Aun de esta manera, contamos con unas zapatillas medias para entrenamientos de 15 quilómetros máximo, y ritmos de entre 3:30 y 4:30 minutos por quilómetro. La amortiguación se sitúa en un punto intermedio entre las zapatillas de entrenamiento y las de competición. Y duran en torno a los 600 quilómetros.

La pisada al correr

Cómo pisemos va a acotarnos mucho el género de zapatillas por la que debemos inclinarnos. Elegir una zapatilla que se adapte a nuestra pisada nos ayudará a progresar el desempeño y prevenir lesiones de rodilla o en los tendones.

Y por si las moscas alguien no domina la cuestión, decir que cuando conversamos de de qué manera es nuestra pisada al correr debemos tener en consideración dos partes: dónde acostumbramos a aterrizar y dónde acostumbramos a poner el punto de apoyo.

El aterrizaje puede ser, primordialmente, de dos tipos:

  • Por el talón (talonear): Este género de caída requiere unas zapatillas que resguarden de los impactos, singularmente en los casos de corredores que sufren de las rodillas.

    Para ellos buscaremos zapatillas con un drop alto (desde 7 mm al menos), y la suela debe contar con amortiguación en la zona del retropié.

  • Con el antepié (la parte media del pie): Este género de aterrizaje requiere emplear los modelos más flexibles, con un drop que ronde los 5mm. Buscaremos calzados con poca amortiguación o bien opciones de natural running.
  • Si ya llevamos cierto recorrido en esto del running, podemos dejarnos la opción del calzado minimalista. Se trata de zapatillas con la mínima amortiguación y protección, con mucha flexibilidad para respetar el movimiento natural del pie al correr.

También es muy esencial el punto de apoyo que usemos al correr, y conforme sea necesitaremos una zapatilla amoldada. Existen tres géneros de apoyo:

  • Si somos pronadores: Estos corredores tienden a virar en exceso el tobillo cara el interior para absorber el impacto de la caída. Por ello, necesitaremos una zapatilla con estabilizadores (unas láminas delgadas con diferentes materiales y tecnologías que se sitúan por bajo la suela). Son zapatillas de suelas gruesas y buenas amortiguaciones que corrigen el exceso de la pronación.
  • Si somos de pisada neutra: Si nuestra pisada es normal o tenuemente pronadora podremos dejarnos emplear prácticamente cualquier género de zapatilla. Lo ideal (en el caso de no estar sobre los 80kg) será adquirir un modelo con amortiguación neutra. De esta forma, no tendremos la sensación de “hundirnos” en todos y cada caída y contaremos con una amortiguación acorde a nuestra pisada.
  • Si somos supinadores: Es el género de corredor menos usual (menos de 5%), con lo que nos va a costar hallar zapatillas concebidas para nosotros. Son corredores que al pisar viran el tobillo cara el exterior. ¡Ojo! Ten en cuenta que si se nos gasta la zapatilla por la parte externa no quiere decir que seamos supinadores.
  • Si incluso de esta manera hemos comprobado que somos una parte de ese 5% de supinadores, vamos a deber apostar por zapatillas de mediasuela blanda y amortiguación neutra. También vamos a tratar de que no contenga elementos estabilizadores pero sí una alta flexibilidad.

Peso anatómico

Existen zapatillas creadas para corredores de diferentes pesos anatómicos. No debemos olvidarnos de esta variable en el momento de adquirir nuestras zapatillas para prevenir lesiones de forma perfecta eludibles.

Las marcas de zapatillas distinguen en tres conjuntos diferentes de corredores, conforme su peso:

  • Ligeros: hasta 75 kilos.
  • Medios: desde los 75 kilos hasta los 85.
  • Pesados: desde los 85 kilos.

Si bien los corredores de peso ligero o medio pueden permitirse modelos de zapatillas más flexibles o ligeros, con mediasuela fina y amortiguación blanda, esto no ocurre con los corredores pesados.

Si nos encontramos en el tercer conjunto de corredores, buscaremos modelos con bastante amortiguación, con una mediasuela gruesa y dura y con el talón y la puntera reforzados. También buscaremos unas zapatillas que dispongan de elementos que den estabilidad.

Flexibilidad del calzado

Lo ideal para cualquier corredor, independientemente de su peso o pisada, será buscar la opción más flexible en sus necesidades.

Mide bien cada una de las particularidades de tu género de pisada, tus ritmos, distancias, peso anatómico… para poder elegir el modelo más ligero y flexible sin desamparar a resguardarte de posibles lesiones.

Un modelo más ligero te ayudará a progresar tus marcas.

Y aseveramos que una zapatilla tiene buena flexibilidad cuando se dobla al menos un 30% por tras los dedos.

Es decir, si eres pronador, aterrizas por el talón, adiestras en ciudad y eres de peso medio y dudas entre dos opciones que se adecúan a tus necesidades, elige siempre y en todo momento la opción más flexible.

Nuestra preferida: Nike Air Zoom Pegasus 35

Las más versátiles, ¡para todo y para todos!

Aunque están concebidas para ser un usadas sobre asfalto y para corredores de pisada neutra y pesos medios o bajos, estas zapatillas generaron grandes esperanzas. Las Nike Pegasus son las reinas del baile y se renuevan cada año.

Nike Pegasus 35 es una versión que se ha rediseñado por completo y estéticamente se alejan mucho del precedente modelo.

Se trata de unas zapatillas de entrenamiento bastante ágiles y flexibles. Para aquellos que intentan unas zapatillas para comenzar a rodar, pero con la meta de prepararse alguna maratón en el horizonte, son perfectas.

Con ellas, podremos realizar desde cambios de ritmo hasta series sin preocuparnos por las lesiones.

También han desequilibrado absolutamente añadiendo una sola unidad de Zoom Air en toda la mediasuela (en lugar de dos cápsulas como en el modelo precedente) y el talón puntiagudo.

¡Ojo! Lo del talón puntiagudo ha sido muy comentado en el campo del running. Pero si en la pisada no tenemos buena estabilidad, el talón puntiagudo no será un buen amigo. Por el contrario, si tenemos un mínimo de técnica y un tobillo reactivo… ¡Lo vamos a disfrutar como el que más!

En cuanto al peso, es una zapatilla de empleo intermedio entre las voladoras y las de entrenamiento. Sus 266 gramos la hacen recomendable para los dos usos, siendo excepcionalmente ágiles y activas para los entrenamientos.

La suela está más taqueada que en el modelo precedente, dejando un agarre mejor y más amoldable a cualquier superficie y tiempo. Sin embargo, la parte posterior de la suela dispone de tacos más grandes y alejados para no desamparar a la flexibilidad del calzado.

El único ambiente donde las notaremos más flojas es en terrenos absolutamente llanos y mojados. Sin embargo, aunque no sea su fuerte, no podríamos decir que marchan mal en esas condiciones. Simplemente, no es donde mejor notaremos su potencial.

El perfil cuenta con 28mm en el talón, 18mm en el antepié y 10mm de drop. Cuenta con la suficiente amortiguación para que nuestras articulaciones no sufran, pero no es tan grande para quien aterriza con el antepié. Son unas medidas muy atinadas para todos los públicos.

En cuanto a su upper, es sensiblemente más suave y transpirable que en el modelo precedente del Pegasus. Aunque no cuenta con ninguna costura ni refuerzos, se ajusta con mucha firmeza al pie y al tobillo, pero sin desamparar a la flexibilidad del movimiento.

Si precisásemos plantillas, este modelo cuenta con algo más de espacio en el interior, con lo que no será inconveniente. Eso sí, posiblemente en este modelo precisemos pedir media talla más, con o sin plantilla.

En terminante, son unas zapatillas multiusos, versátiles, activas y muy ligerísimas. Si tenemos una pisada neutra y estamos entrenándonos para carreras populares, esta es de las opciones mejores del mercado.

OTRAS OPCIONES

New Balance Rubix: Las mejores para pronadores

Este modelo de New Balance es bastante reciente (se lanzó al mercado en el mes de noviembre) pero, no obstante, ya está en boca de todos los pronadores. Es un modelo que destaca por su gran comodidad y flexibilidad, ayudando a inspeccionar y corregir el exceso de pronación.

Se trata de zapatillas de entrenamiento (300 gramos) concebidas para ser usadas en asfalto y a un ritmo que ronde los 4:30 o 5:30 minutos por quilómetro.

Es un calzado que provee una muy buena amortiguación para los corredores de peso medio o alto.

Un tema común a todos los pronadores es que precisan modelos con elementos que den estabilidad para inspeccionar la pisada. Este modelo de New Balance cuenta con esto dando un aterrizaje amortiguado pero activo y ligero.

Si debemos resaltar algo de este modelo es eso: la increíble estabilidad que da.

Además destaca por los materiales de la mediasuela -una mezcla de diferentes espumas con densidades diferentes- que son las que tienen gran parte del mérito en el control de la sobrepronación.

Sin embargo, gracias a la mezcla de un material duro (exterior) y otro blando (interior), no se experimenta una corrección dura o forzada de la pisada.

La suela, siendo de goma, dará una larga vida a las zapatillas haciéndolas más resistentes frente a las abrasiones del tiempo y del terreno.

Cuenta con un drop de 8mm, lo que además las transforma en una buena opción para aquellos que aterricen por el talón.

En cuanto al upper, se trata de una malla Jacquard que deja una perfecta transpirabilidad y flexibilidad desde el primer empleo.

Comprobaremos que se ajusta al pie y la presión se reparte de forma uniforme durante la carrera, sin riesgo de rozaduras o roturas del material por un lado específico.

Su única queja podría ser su costo, algo más alto que otras grandes marcas de zapatillas para correr.

En terminante, son idóneas para un pronador que busque unas zapatillas de entrenamiento resistentes, que le resguarden de los impactos al paso que corrigen su sobrepronación.

Eso sí, además es apreciada por corredores neutros con un peso alto que intentan un extra de estabilidad.

Adidas Adizero Prime LTD: Estrenando voladoras

Si ya tenemos cierta experiencia y técnica y pensamos en progresar nuestros tiempos, probablemente intentemos unas voladoras. Esta opción de Adidas es una de las voladoras mejor valoradas en el mercado.

Se trata de unas zapatillas concebidas para ser usadas sobre asfalto para corredores de peso medio (hasta 85 kilos) con una pisada neutra o tenuemente pronadora.

Gracias a su drop de 10 milímetros nos dará la amortiguación precisa si aterrizamos con el talón.

Para introducirnos en el planeta de la competición es buen calzado. Especialmente indicado para distancias cortas, 10 quilómetros o medias maratones, a un ritmo de menos de 4:30 minutos por quilómetros.

Es un calzado ligero (210 gramos) que además marcha bien en entrenamientos a ritmos vivos.

El upper está confeccionado en una pieza y desarrollado para una gran flexibilidad, transpirabilidad y un excelente confort.

La sensación al ponerse estas zapatillas es tal como si nos pusiéramos un calcetín, amoldado y suave desde la primera puesta.

En terminante, pueden ser nuestras primeras voladoras que destacan por su estabilidad, tracción y adherencia en cualquier terreno, sin desamparar a una flexibilidad y ligereza que nos deje progresar nuestras marcas.

Brooks Glycerin 16: Para principiantes en running

Las Brooks Glycerin 16 se convierte en de las opciones mejores si no tenemos mucha experiencia en salir a correr pero queremos comenzarnos en condiciones.

Son unas zapatillas que están concebidas para corredores de constitución fuerte y pisada neutra o tenuemente pronadora.

Es un calzado para emplear en entrenamientos (300 gramos) a ritmos moderados (más de 4:30 minutos por quilómetro) y grandes distancias.

Cuenta con una amortiguación reactiva y blanda (pero firme) en un talón de 10 mm, pero sin sacrificar en contestación, dinamismo o durabilidad.

Los materiales de la semisuela además dan un extra de estabilidad que notaremos en seguida.

Es un modelo muy amoldable y transpirable gracias a su upper sin costuras ni refuerzos, con un diseño que nos deja correr distancias más largas durante más tiempo.

Se trata de unas zapatillas excepcionales para comenzarnos en el planeta del running, a la altura de otros modelos de gama alta. Eso sí, si optas por esta alternativa, agradecerás adquirirte una talla más.

Mizuno Wave Rider 20: Para supinadores

Aunque no son zapatillas pensadas particularmente para los supinadores, este modelo ofrece una adaptabilidad y amortiguación que las hacen realmente recomendables para este género de corredores.

Diseñadas para atletas de peso medio (entre 75 y 80 kilos) con pisada neutra (o supinadora) que intenten unas zapatillas para correr sobre asfalto a un ritmo máximo de 5 minutos el quilómetro. Sin embargo, podremos comprobar que responden bien en caminos de tierra sin demasiados obstáculos.

Son zapatillas de entrenamiento, pero destacan por ser bastante ligeras (255 gramos), lo que notaremos en nuestras marcas desde el comienzo.

Sorprenden por su comodidad. Totalmente adaptadas al pie, no vas a apreciar que las llevas ni te provocarán rozaduras. Su buena amortiguación, su horma más bien ancha y su ligereza, colaboran para conseguir este confort en nuestro entrenamiento.

Destacan por su amortiguación gracias a su tecnología de espumas en la semisuela, con materiales ligeros pero que dan protección. Su drop es de 12 milímetros, haciéndola recomendable para taloneadores.

Si procuramos una buena amortiguación y estabilidad sin desamparar a la reactividad en ritmos medios, este calzado de Mizuno no defraudará nuestras esperanzas. En este modelo, además resulta conveniente apostar por una talla más.

Última actualización el 2019-12-04 at 11:20 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados