Las mejores sillas infantiles para bicicleta

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¿A qué es bonito compartir nuestras aficiones con los más pequeños de la casa?, claro que siempre y en todo momento está la duda de de qué manera hacerlo o de si será viable, como es el caso del gusto por las bicicletas.

Los paseos en bicicleta son un enorme plan familiar, sobre todo los fines de semana refulgentes y con buen tiempo. Claro que debemos hacernos con una silla infantil para bicicletas, si pretendemos que los pequeños nos acompañen.

No os preocupéis, hay grandes marcas que desarrollan sillas seguras y cómodas. Los especialistas han escogido ciertas de ellas para que tengamos diferentes opciones de elección, aunque por la relación calidad-costo se han definido por la Polisport Boodie como la favorita. ¡A ponerse el casco y rodar!

Otras sillas infantiles analizadas en esta comparativa:

Wee-Ride 98077 Kangaroo – Asiento Infantil para Bicicleta

Únicamente cabe tubos de dirección de importante tamaño, y la suspensión completa; El asiento viene con un apoyo para la cabeza de su hijo a dormirse
98,94 EUR

Yepp Mini – Silla Infantil para Bicicleta Negro Negro Talla:n/a

Arnés de 5 puntos con cierre de seguridad a prueba de pequeños; Sin almohadillas separables que se puedan perder o empapar
73,99 EUR

Unbekannt Light Silla Infantil para Bicicleta, Azul

Para el diámetro del tubo del asiento redondo 25 – 46 mm y ovalado 30 – 60 mm; Con cinturón de seguridad de tres puntos
47,02 EUR

¿Por qué una silla infantil para bicicletas

Algunos progenitores cree que al llegar el bebé a casa, muchas de las actividades que antes hacían deben ser descuidadas, pero esto no tiene por qué ser así, solo bastará con amoldar al pequeño a la actividad.

Si disfrutamos de los paseos en bicicleta o somos amantes del ciclismo, podemos proseguirse haciéndolo con los más pequeños sin resignar tanto como pensamos.

Obviamente que romper marcas de velocidad con los pequeños sobre la bicicleta no es una alternativa, pero no quiere decir que no podamos trasmitirles nuestra afición.

Quizás los que debamos tomar la iniciativa y perder el miedo somos los progenitores, pues solo es suficiente con saber que lo esencial para montar los pequeños en la bicicleta, es que estén cómodos y seguros.

Debemos saber que el Reglamento General de Circulación, detalla que un conductor mayor de edad puede transportar un menor de hasta siete años, con su casco y en un asiento homologado para pequeños, si la bicicleta está construida para un solo ocupante. Incluso determinados reglamentos dejan que las bicicletas puedan llevar enganchado algún remolque o semirremolque además adecuadamente homologado y capaz para el transporte de personas en vías urbanas o reservadas para bicicletas.

Si nos hacemos con una silla que cumpla los dos requisitos básicos de seguridad y comodidad, y como progenitores responsables tenemos presente la reglamentación, nada puede impedirnos disfrutar de paseos en familia al aire libre con nuestras bicicletas.

A tener en cuenta

Los asientos para bicicleta son monoplazas y es obligatorio el uso del casco por un lado de los pequeños.

Los pequeños pueden viajar en bicicleta acompañados de sus progenitores, desde los 9 meses de edad o incluso mejor desde el primer año. El motivo se debe a que el pequeño debe tener la espalda suficientemente fuerte para ser capaz de mantenerse sentado con comodidad durante un buen tiempo. La edad en la que pueden viajar acostumbra a estar delimitada por el peso del pequeño; las sillas habitúan a aguantar unos 22 kg, lo que puede pesar un pequeño de 5 años aproximadamente, entonces ya deberemos pensar en una bicicleta con ruedines para ellos.

En los paseos los pequeños habitúan a dormirse, y los paseos en bicicleta no son una excepción. Incluso podemos apreciar esto pues en ciertos casos su cabeza dará con nuestra espalda. Hay accesorios como bandas que sostener la frente o el casco del pequeño a la silla. Suelen estar fabricadas en tela suavísima y su costo es realmente económico.

Si los pequeños son mayores, lo más probable es que peguen patadas y se muevan más que un bebé o un nicho pequeño. Aquí no podremos dar con algo que lo evite, pero debemos tener en cuenta que esto afectará al equilibrio de la bicicleta.

Otro aspecto más que afectará al equilibrio, por mucho que los pequeños sean apacibles, es que al cargar un peso extra la bicicleta es menos estable que cuando la monta uno mismo.

El tiempo que estén sentados es otro factor esencial, ya sabemos que los pequeños habitúan a ser sensiblemente más inquietos que los adultos. Al inicio es mejor pasearlos unos 20 minutos y entonces ir aumentando los tiempos para que se amolden a la silla.

Los terrenos por los cuáles circulemos, cuánto más planos y menos inclinados mejor. Las cuestas con peso son sensiblemente más bastante difíciles de subir, y los terrenos con demasiados obstáculos no son amigos del equilibrio cuando llevamos a nuestros pequeños.

Las mochilas grandes o súper pertrechadas en las espaldas son cosa del pasado, más cuando el pequeño viaja a nuestra espalda. Debemos montar con mochilas pequeñísimas que nos dejen llevar solo lo esencial para que no estorben el espacio que el pequeño ocupa.

Tipos de sillas

No todas las sillas son iguales, cada modelo tiene sus particularidades, pero la principal diferencia reside dónde pondremos la silla.

Las sillas delanteras dejan el transportar pequeños de hasta 15 o 18 kg de peso. Se mantienen al manillar o al cuadro de la bicicleta. A los pequeños les chifla, pues les ofrece un estupendo campo de visión; además de esto nos deja ir hablando con ellos y tenerlos a la vista a lo largo del camino. Si el pequeño se llegará a dormir, determinados modelos habitúan a incluir un apoyacabezas en la parte frontal de la silla.

Una gran ventaja, es que las sillas delanteras desplazan menos el centro de gravead de la bicicleta, haciendo que el equilibrio no se vea tan perjudicado.

Dependiendo del modelo, ciertas desventajas que podemos localizar en este género de sillas es que dismuyen un tanto la visibilidad de quién conduce la bicicleta, o que puede ser un tanto molesto en el momento de pedalear dependiendo cuánto espacio ocupe en el cuadro.

Las sillas traseras son un tanto más versátiles y pueden aguantar hasta 22 kg. Algunos modelos pueden reclinarse en el en caso de que el pequeño se quede dormido, y no tendríamos el inconveniente de que la cabeza se incline cara adelante o el cuerpo se mueva de lado a lado. Montarlas y desmontarlas de la bicicleta es una labor muy fácil.

Dependiendo de de qué manera sea la bicicleta, al descender tenemos que ser realmente cautos de no pegar al pequeño, si vamos a emplear este género de modelos de sillas. Muchas de ellas se ponen más cerca del sillín de lo que imaginamos.

La desventaja es que no tendremos al pequeño a la vista ni podremos conversar con él, pero la ubicación de estas sillas no afectará a nuestro campo de visión.

Siempre que estén tolerados, otra alternativa son los remolques. El peso que podremos llevar con ellos acostumbra a estar limitado hasta los 25 kg. Son sensiblemente más estables y cómodos de transportar, pues se fijan el eje trasero de la bicicleta y además incorporan un sistema que fluctúa, evitando que el remolque se vuelque en el en caso de que perdamos estabilidad con la bicicleta. La gran ventaja es que con los remolques podremos llevar hasta dos pequeños al tiempo.

La desventaja es que no son recomendables en lugares con mucho tráfico, pues los pequeños quedarán muy expuestos al tráfico.

¿Qué observar en una silla?

Principalmente, ha de estar homologada, de verdad así lo establece el Reglamento de Circulación, y la Norma que se emplea para esto es la EN14344.

Antes de lanzarnos en la adquiere de la silla, debemos asegurarnos de que la misma es compatible con nuestro modelo de bicicleta. Cuando ya estemos seguros de que la silla se amolda a la bicicleta, el sistema de montaje he de ser fácil, sobre todo para asegurarnos de que quede bien sosten a la bicicleta.

Tengamos presente que la mayoría de las sillas se montan sobre tubos redondos y no demasiado gruesos. Si la bicicleta tiene hidráulicos en la rueda trasera, no podremos montar una silla para pequeños.

Como vimos, cada silla soporta un cierto límite de peso y debemos respetarlo conforme el peso del pequeño.

Debe ser agradable, los pequeños no negocian su comodidad, si no está a gusto no deseará montarse o se quejará todo el camino. Para asegurarles una agradable salida, el diseño he de ser ergonómico, los materiales deben evitar que sude en exceso o que le provoquen molestias en el contacto con la frágil piel, cuánto más acolchado sea el respaldo más a gusto estará.

La seguridad no se negocia y menos tratándose de pequeños. Todas las sillas traen incorporados unos arneses de seguridad que dejan sostener al pequeño a lo largo del camino y lo idóneo es que tengan 3 o 5 puntos de fijación.

Los enganches metálicos de los arneses, que son parte responsable de asegurar el pequeño a la silla, han de estar protegidos por cubiertas de plástico que eviten herir al pequeño. Deben contar además de esto con algún sistema de cierre de seguridad, para que el pequeño no pueda abrirlo y evitar que se caiga de la silla.

La altura del respaldo debe quedar sobre la cabeza del pequeño. Si es reclinable mejor.

Los reposapiés deben poder amoldarse a la altura del pequeño, cubrir lo más posible los laterales de la pierna para asegurarle unión y estar lo más retirados posible de la bicicleta para evitar el contacto con la rueda. En la parte dónde se sitúan los pies, deben tener una correa o cinta regulable que deje sostener los pies del pequeño en la silla.

Los laterales deben ser robustos y resistentes, dado el peso del pequeño en los giros y su consecuencia en el equilibrio del conductor. Algunos laterales incluso dan a la forma de la silla, un lugar para que el pequeño pueda apoyar los brazos.

Tanto los reposapiés como los laterales evitan que el pequeño entre en contacto con las partes de la bicicleta. Si además de esto la silla incorpora un protector de radios, nos aseguramos una gran calma sobre las piernas de nuestros pequeños.

La amortiguación es esencial si no queremos que los pequeños absorban todos los impactos, por leves que sean.

La bicicleta debe contar con una doble pata de cabra para que cuando pongamos al pequeño, la silla se sostenga fija. Otro elemento con el que podemos contar es con el estabilizador de la rueda delantera, sobre todo para asegurarnos el equilibrio en el caso de utilizar una silla trasera.

En la parte siguiente, lo idóneo es que tenga algún adhesivo reflectante en la zona de la espalda y las piernas, para mejorar nuestra visibilidad. En en caso de que no lo tuviera, mejor agregárselo.

El preferido: Polisport Boodie

La Polisport Boodie deja que los pequeños viajen en la parte posterior de la bicicleta. La silla se fija al cuadro por medio de un bloque de fijación, o si lo preferimos de forma directa acoplada al “porta bultos” de la bicicleta. Es capaz para cuadros que tengan tubos de diámetro entre 28 y 40 cm, tanto redondos como ovalados.

Podremos llevar pequeños que pesen desde los 9 hasta los 22 kg.

Una de las cosas que les ha agradado a los especialistas, es la relación calidad-costo, pues cumple con los requisitos de seguridad y confort, cuidando el bolsillo de los progenitores, pues como bien sabemos, los pequeños son un presupuesto aparte.

El arnés regulable tiene tres puntos de fijación y se puede poner a tres alturas diferentes; su cierre es por medio de un botón de seguridad, con lo como nos cercioramos de que el pequeño viaje seguro y bien sujeto.

Los reposapiés tienen un parte más ancha en su cara interior, para evitar que los pies del pequeño entren en contacto con la rueda y evitar accidentes. Son regulables, conque no tendremos inconvenientes en amoldarlos independiente de la altura que tenga el pequeño.

Además, la base para apoyar los pies es ancha y elevada por la parte posterior, y cuenta con cintas que dejan ajustarse con arreglo al tamaño del empeine; todo este conjunto nos asegurará que los pies irán a la perfección sujetos, brindado un extra más de seguridad.

Si pudiéramos agregar algo, los especialistas han coincidido en que a pesar de su diseño ergonómico, se podría agregar un acolchonamiento extra o incluso fortalecer de forma más mullida que tiene.

El resto es recomendable, un enorme respaldo que asegurará que la cabeza no esté por sobre la silla, pero que contempla un espacio para que el caso no les moleste al apoyar la cabeza. Los apoya brazos para completar la comodidad del pequeño pasajero.

Incluso se agradece el detalle del asa por sobre el respaldo, ayudará a transpórtala antes y tras montarla. También incluye pegatinas reflectantes.

Es un modelo muy versátil, pues se amolda a muchos modelos de bicicleta. De todas formas, siempre y en todo momento es recomendable ni bien lo tengamos realizar una prueba, aunque en el en caso de que funciones bien con la bicicleta, ya sabemos que aquí la última palabra la tienen los más pequeños.

Otras opciones

WeeRide Kangaroo

Si nuestros pequeños no superan los 15 kg, la silla delantera WeeRide es una alternativa mejor. Su costo es de unos 25 euros más que la Polisport.

Si nuestra bicicleta es MTB, quizás no sea el modelo más recomendable pues nos forzará a abrir un tanto más las piernas para pedalear, y nos puede resultar incómodo.

Se pon durante todo el caño central del cuadro de la bicicleta, sujetándose por el eje delantero y por el trasero, bajo el manillar y sillín respectivamente. Algunos especialistas mantienen que montarla y desmontarla es un tanto complicado, al paso que que otros aseveran que es cuestión de acostumbrarse.

Al ser una silla pensada para pequeños más pequeños, cuenta con un arnés regulable de 5 puntos de unión. Así nos aseguramos de fortalecer la estabilidad del pequeño al paso que viaja.

Es sensiblemente más acolchada que otras sillas, no solo para que el viaje le resulte más agradable, sino además pues es una forma de fortalecer la unión del cuerpo del pequeño a la silla y disminuir al mínimo la absorción de las vibraciones a lo largo del viaje.

Los reposapiés se pueden regular conforme a la altura; en comparación con otros, deja que el pie del pequeño viaje dentro y no apoyado sobre él, asegurando protección completa para todo el pie.

Lo único que determinados especialistas echan en falta, es alguna presilla que sostenga el empeine, pues no estamos exentos de que el pequeño saque el pie por fuera del reposapiés.

De todas formas, la cara interna de la silla está desarrollada para que el pequeño y el cuadro de la bicicleta no tengan contacto. Incluso por la altura de la silla respecto a la rueda, salvo que el pequeño nos medre de golpe a lo largo del viaje, no llegará con su pierna a la rueda.

El respaldo es un tanto más corto que en otras sillas, pues si es más largo puede resultar incómodo al manejar. De todas formas determinados especialistas apuntan que no se han salvado de algún cabezazo de regalo, con casco incluido eso sí.

Porque ya sabemos que existe la posibilidad de que el pequeño se duerma a lo largo del viaje, compensa la altura del respaldo con un panel frontal acolchado, podrá viajar con la cabeza descansada en el panel y descansar plácidamente.

Thule Yepp Mini

La deportiva de las sillas de bicicletas para pequeños, aunque con ciertas limitaciones. También deja que llevemos al pequeño delante, pero a diferencia de la WeeRide Kangoo, esta se sosten al eje del manillar.

Algunos especialistas mantienen que puede resultar incómoda, pues limita un tanto el panorama de visión y además de esto no es tan fácil realizar equilibrio con peso extra en el manillar.

Para otros es una muy, muy buena opción, pues evitan tener que pedalear con las piernas demasiado abiertas.

En general es una alternativa para llevar pequeños pequeños de hasta 15 kg que no pueden viajar todavía con una silla trasera, singularmente si nuestra bicicleta es de camino, con el caño central del cuadro extremadamente bajo para poner una silla como la WeeRide.

En ciertas bicicletas MTB, además se puede montar adquiriendo un accesorio singular, aunque los especialistas apuntan que por su altura, limita demasiado el campo de visión y no es tan cómoda para pedalear.

El respaldo es alto y aunque no cuenta con acolchonamiento, compensa con su material y los agujeros en la espalda, que hacen que el pequeño viaje fresco y sin transpirar.

Cuenta con 5 puntos de fijación; los pedales se pueden regular, y se ajustan al empeine. El mango de es acolchado y se puede adquirir aparte un apoya cabeza frontal y una pantalla de protección.

Messingschlager Light

Similar a la Polisport, cuando posibilidades y costes. La ventaja que tiene la Messingschlager (si, pronunciarlo es un tanto complicado) es que su respaldo es sensiblemente más abierto, y no por este motivo menos agradable, lo que la transforma en una silla ideal para el verano, pues el pequeño irá sensiblemente más fresco y a gusto.

Es del género de sillas traseras, con 3 puntos de fijación regulables y graduables, a lo igual que los pedales. También cuenta con protecciones laterales para evitar el contacto del pequeño con las ruedas y apoyabrazos.

Soporta hasta un máximo de 22 kg, pero siendo una silla tan abierta, es más recomendada en pequeños de 4 o 5 años.

Dependiendo de nuestra bicicleta, quizás debamos hacernos con ciertos tornillos diferentes a los que trae incluidos, de todas está todo detallado en el manual, y montar y desmontar esta fácil es una labor muy fácil.

Thule RideAlong

Si podemos dejarnos una silla por sobre los 100 euros, no lo penséis más, esta es la silla que buscan.

Incorpora un sistema de suspensión “DualBeam”, que absorbe los impactos a lo largo del viaje y evita que los pequeños sientan movimientos bruscos a lo largo del camino.

Si el pequeño se duerme a lo largo del viaje, no os preocupéis, podemos inclinar la silla en 5 modos diferentes hasta los 20º.

El respaldo es absolutamente acolchado y su arnés de 3 puntos de fijación además lo es; brindando confort y seguridad al tiempo. Un detalle, el acolchado es transpirable, desmontable y se puede lavar en la lavadora.

El reposapiés es regulable, graduable y cuenta con protección para rayos.

Para ser más perceptibles, podremos conectar una luz de seguridad en la silla gracias al punto de conexión integrado o valernos de su reflector.

Al ser de las sillas traseras, se monta sobre cuadros redondos de 27,2 a 40 mm de diámetros, y en cuadros ovalados de 40 x 55 mm.

Última actualización el 2019-12-04 at 18:10 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados