Las mejores ciclocomputadoras a bordo de una bicicleta

El ciclo pc de bicicleta viene a ser el heredero nutrido y muy, pero que muy actualizado del viejo cuentakilómetros. Y los avances en tecnología en este campo no se han acotado solo a la bicicleta, sino además a sus complementos.

En consecuencia, nos encontramos frente a un pequeño aparato que es grande en posibilidades. Más o menos numerosas en función de los modelos y prácticamente siempre y en toda circunstancia del coste.

En principio un ciclocompoutador (palabra empleada habitualmente aunque todavía no figura en el diccionario de la Rae) mide las velocidades (actual, media o máxima), las distancias y los tiempos. Y además memoriza datos para conocer la evolución de los corredores.

El feto de toda la información que aporta es el recorrido total que hace una rueda en una vuelta completa. A partir de ese dato de calculan todos el resto.
Y a mayor número de datos, claro, el ciclocomputador será más completo y, por lo general, más costoso.

El modelo más básico se amolda a un solo diámetro de rueda y acostumbra a ofrecer la velocidad a la que se circula sobre la bicicleta, la distancia, el total de quilómetros. Además de la función reloj.

Hay otras alternativas más completas que añaden, por poner un ejemplo, la velocidad media y la velocidad máxima. Las mediciones no se ciñen a un solo diámetro de rueda con lo que su precisión se abre a más modelos de bicicletas.

Pero además los hay más avanzados, que son aquellos que están amoldados para conectarse a un pc y descargar datos y, sobre todo, mapas.

La opción cartográfica mejora mucho las posibilidades del ciclocomputador y, obviamente, sube su coste.

En el campo semi o profesional las posibilidades que se suman son más específicas y pasan por la cadencia del pedaleo o las pulsaciones.

De la selección que sigue optamos como líder por Garmin, una ciclocomputadora de altas posibilidades a un coste de gama media.

¿Necesidad o capricho?

La contestación es previsible: depende del empleo. Per si lo compras es bueno pensar en que se adapte además a la utilización siguiente, para no tener que adquirir múltiples veces. Eso sí, en el caso de que no precises muchos datos hay alternativas asequibles que pueden resultar suficientes.

El empleo del ciclocomputador está más extendido en el ciclismo deportivo, así sea de montaña o carretera, y poquísimo en el campo urbano.

Esta tendencia no quiere decir que el ciclocomputador resulte superfluo en ciudad. Pero para la utilización urbano lo frecuente es que no sea preciso un aparato muy complejo, con lo que cualquier modelo básico da cuenta de los quilómetros recorridos para estar pendiente del mantenimiento podría ser suficiente.

Pero si nos fuimos a tomar un tanto más de verdad la bicicleta, hemos tomado la resolución de cogerla frecuentemente y nos ilusiona ir haciendo nuevas rutas, controlando nuestros ritmos, viendo la evolución que somos capaces de sostener… deberíamos ir subiendo la categoría del ciclocomputador y vamos a ver que se convierte en el mejor cómplice de nuestra actividad deportiva.

Mucho más si nuestro nivel con la bicicleta es alto, en tal caso será para nosotros una herramienta prácticamente imprescindible.

¿Qué aporta sobre el móvil?

Si los datos que precisas son pocos y generales, hasta un smarthphone podría ser suficiente. Pero teniendo presente una advertencia de gran relevancia: los ciclocomputadores están diseñados para aguantar inclemencias meteorológicas y el teléfono no.

Otra ventaja del ciclocomputador sobre su extendido contendiente es que le dura más la batería. La mayoría está sobre las diez horas con el GPS en activo.

Como se sabe, el GPS es una de las fuentes que más consume la batería de los móviles. Peor en los ciclocomputadores no ocurre lo mismo por el hecho de que están ya diseñados exactamente teniendo presente que es un servicio básico en sus posibilidades.

En el caso de que deseemos utilizar el Smartphone, no hay que olvidar la adquiere de accesorios para que cumpla con su misión. Por ejemplo, el soporte a la bicicleta o una banda si se quiere que pueda inspeccionar las pulsaciones. Y aunque no es lo idóneo, tampoco se puede descartar, como prueba que los móviles cuentan con redes sociales muy prácticas para la bicicleta como Strava, la más extendida, y que por su lado es una aplicación de seguimiento con GPS.

La funda para el móvil no es tema menor en tanto que he de ser realmente resistente para enfrentar percances meteorológicos para los que el ciclocomputador, como se apuntaba, ya viene preparado.

De todas formas no le daremos muchas vueltas al empleo del móvil como pc de bicicleta por el hecho de que ni por posibilidades, ni por peso, ni por resistencia se mantiene la comparación.

¿Qué pedir a un ciclocomputador?

Todas las variables que ofrece derivan de los dos factores básicos que debe de tener: la medición de la distancia recorrida y del tiempo empleado en ello.

A estas dos funciones básicas es recomendable sumar la de la cadencia del pedaleo. Se conoce mediante un sensor específico que puede llevar ya integrado o que se puede agregar entonces (hay que comprobar que realmente se pueda hacer).

El indicador de cadencia del pedaleo facilita que el sacrificio sea proporcionado. Ni excesivo, ni escaso. Saber tu número de pedaladas por fracción de tiempo es esencial para racionalizar la utilización de los músculos.

Si la afición a la bicicleta crece, el próximo escalón sería la incorporación de un pulsómetro que deje inspeccionar la frecuencia cardiaca en tiempo real.

Y en el campo de las particularidades técnicas ya es común la conexión sin cables con el pc para poder volcar toda la información amontonada.

La conectividad con otros terminales es en consecuencia un punto a tener muy en consideración.

¿Con o sin GPS?

Sin duda, un ciclocomputador es sensiblemente más completo con GPS que sin él, aunque además más costoso si el GPS desarrolla su potencialidad.

Porque existen modelos de gama baja con GPS, pero en esos casos su único cometido es registrar datos de velocidad en función de las distancias.

Sin embargo, no te muestran en pantalla mapas informativos de tus rutas. Los que sí lo hacen pasan ya a la alta gama y su coste además. Sin duda, estos ofrecen un informe pormenorizado de toda la ruta con especificidades como la altura por la que ruedas o las pendientes.

La conexión mediante satélites favorece además de esto que los recorridos puedan grabarse para trazarlos entonces en mapas gracias a aplicaciones como la citada Strava.

Para el corredor aventurero que se expone a nuevas rutas es más que recomendable que lleve GPS integrado y con opción de mapas. Hay marcas del campo como Garmin y Polar que lo incorporan en sus modelos aunque con diferentes posibilidades.

¿Qué debemos tener en cuenta?

Además de lo ya expuesto, hay otros factores esenciales para tomar una resolución terminante:

Mapas.- Si la práctica frecuente del corredor se da en montaña es más que recomendable que el ciclocomputador incluya referencias cartográficas que orienten y fijen la ruta. Por lo tanto, montaña prácticamente es homónimo de gama alta.

En carretera es menos esencial por las señalizaciones, y en ciudad prácticamente superflua esta prestación.

Duración de la batería.- Como además se apuntaba, está bastante sobre la de los móviles que gastan mucha batería con el GPS. En torno a unas 20 horas de empleo. Y curiosamente duran más las cargas de los modelos básicos que las de los más complejos.

Normalmente, el cable de carga acostumbra a ser compatible con el de los terminales de móviles, pero no está de sobra fijarse en ello.

Pantalla.– Obviamente su tamaño he de ser el recomendable para leer bien los datos en situaciones de movimiento a veces bruscos si se está rodando por la montaña.

Tan esencial como el tamaño es la legibilidad de los dígitos (las pantallas con GPS dejan configurarlos) y además qué datos se ofrecen al tiempo en la pantalla.

Algunos modelos ofrecen múltiples factores al tiempo, lo que puede generar confusión, y en otros resulta necesario pulsar las opciones.

Garmin Edge 520 Plus, la mejor relación calidad-coste

Uno de los modelos mejor valorados de la marca puntera en el campo. De gama media por coste aunque con posibilidades de alto nivel.

Su extensa conectividad deja el acceso directo al soporte IQ Garmin y descargar así aplicaciones tan extendidas como la citada Strava.

Cuenta con ventajas muy valoradas como su tamaño, la buena lectura de los datos y el simple manejo (no es táctil) en tanto que es muy intuitivo. La personalización resulta además bastante fácil.

El GPS ofrece un perfecto servicio con una ubicación veloz de satélites que evita esperas prolongadas. Viene con mapas de serie. Y la sencillez de navegación y el fácil empleo de la cartografía suponen dos de sus principales cualidades.

También resultan virtudes esenciales su capacidad de memoria (12 gb) que resulta muy recomendable y la duración de la batería que está sobre las 15 horas.

Ademásl, este modelo aúna cuatro factores muy a tener en cuenta en el momento de decidirse: es ligero, sólido, se emplea con sencillez y el coste, para sus posibilidades, es razonable.

Como objeciones muy puntuales se cuestiona en ciertos casos la medición de las pendientes y se considera escaso (250) el número de waypoint que acepta.

Un waypoint son señales que identifican de forma precisa un lugar. Es decir, si vas con tu bicicleta y te agrada mucho un lugar lo deberías poder registrar en tu ciclocomputador.

iGPSport iGS20E, ideal para comenzar

Rebajas

Este modelo se sitúa en la gama baja, por coste. Pero realmente es un aparato pequeño de tamaño que ofrece buenas posibilidades, incluyendo la de su GPS que advierte en un tiempo razonable y cumple con eficiencia sus funciones básicas.

Se aconseja para usuarios apasionados sin intenciones pormenorizadas. Por ejemplo, no controla las pulsaciones y en el aspecto más técnico tampoco cuenta con conexión Bluetooh.

Pero se pueden acompasar los datos con el Strava y se pueden subir datos de las rutas, ver los quilómetros parciales y totales, además de esto de le temperatura, la velocidad, el porcentaje de los desequilibres y las calorías consumidas.

La instalación es fácil, viene con múltiples gomas de repuesto para ajustarlo al manillar de la bicicleta y tiene la virtud de que deja dejar preparadas dos bases en bicicletas diferentes. También es resaltable que en el momento en que se pon y se enciende, tarda apenas unos segundos en captar satélites.

Como objeciones puntuales resaltaríamos sobre todo el exceso de datos que se muestran en pantalla y que complican a veces la visión de los dígitos (no se puede seleccionar cuáles aparecen en pantalla). Cuenta con retro iluminación.

Y las instrucciones no viene en de españa, auqnue se pueden descargar en su web.

Es decir, es una inmejorable elección si se tiene claro antes con qué datos te conformas. Cuanta más información se facilite, más costoso. Con rutas y mapas en pantalla todavía más. Es recomendable si buscas un ciclocomputador con GPS al que cargar rutas.

Por ejemplo, es realmente útil para llevar un registro fiable de las rutas en números de quilómetros y en tiempo empleado en recorrerlos.

TwoNav – Trail 2 Bike, para que la familia esté apacible

Resistente, muy fiable, con pantalla grande y vistosa (3.7 pulgadas) y con capacidad para manejarse con soltura con cualquier género de mapa. Con estos precedentes se da por hecho que su coste es elevado.

A sus ya excelentes posibilidades incluye un mecanismo de seguridad muy a tener en cuenta.

La función Seeme que lleva incorporado este modelo deja retransmitir en tiempo real la situación precisa en la que te hallas. Es decir, garantiza tu seguridad y la calma de las familias sin especificar móvil.

Es un ciclocomputador orientado a usuarios de altas demandas con una muy alta autonomía (en torno a las 20 horas). Esta cualidad, a la vera de sus muchas funciones, le hacen ser realmente recomendable para rutas largas de montaña.

Resulta muy simple de ver incluso con intensa luz solar y es muy asequible desde el manillar, un ‘pro’ de gran relevancia en tanto que por lo general se emplea en terrenos orográficamente bastante difíciles.

El gran número de distribuidores con los que trabaja la marca permite que se pueda seleccionar entre más de 30.000 mapas para hacer rutas.

Garmin Edge 1030 1,1, un artículo de mucho lujo

Uno de los modelos de más alta gama de la marca líder. En consecuencia: coste no capaz para todos los bolsillos.

A cambio, posibilidades muy numerosas de enorme calidad. Gran visibilidad de pantalla, simple manejo, calidad máxima de los mapas, destacando además de esto el que viene de serie por la prácticamente totalidad de pistas y caminos que trae-

La duración de la batería deja hacer largas rutas nocturnas con el Garmin encendido. Tiene una buena visibilidad de la pantalla y velocidad de manejo del mapa.

Como objeciones puntuales, el tamaño, aunque asegurar la buena visibilidad tiene un coste en el diseño, ciertas adversidades para conectarse al móvil y que las indicaciones se hagan mediante pitidos y no de altífono, sobre todo teniendo presente su coste.

Boblov, limitado, pero baratísimo

Del más costoso a uno de los más económicos. Quien busque conocer los datos básicos de sus paseos o carreras en bicicleta con un gasto más asequible tiene un aliado en este modelo.

Es inalámbrico, se instala con sencillez y cuenta los quilómetros, la velocidad, las calorías que se pierden. Todos los datos se ven bien en tanto que su tamaño es recomendable para esto. Pero no le solicitemos más por el hecho de que da lo que da, y está acorde con su coste.

Última actualización el 2020-03-06 at 11:40 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados