Las mejores cestas y mochilas para recoger setas

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Los amantes de la micología encuentran en el otoño su estación preferida para la recolección de setas y hongos en tanto que, aunque también se encuentren a lo largo del resto del año, es en estas datas cuando los bosques están más colmados de este apreciado manjar.

Pero como es una actividad que se ha puesto de manera especial de tendencia en los últimos tiempos, nos encontramos con que no todos los que se aventuran a ir al campo para recoger setas saben bien de qué forma hacerlo.

Pues por comenzar notificando, para hacerlo bien se precisa, además de esto de conocer el género y ser respetuoso con el ambiente, una navaja específica y una cesta o mochila para el almacenamiento.

Optar por una cesta de castaño como la de Orework o por una mochila Marsupio siempre y en todo momento será la opción mejor para la salida del fin de semana.

GP Cesta Setas Labrador 39×28 cm, Madera, Castaño

Cesto setas labrador; Confeccionada en madera de castaño como antaño; Una cesta valida para el uso de recogida de setas, huerta o también como decoración
28,65 EUR

Cesta REBOLLONES Mimbre (45 * 35 * 25/39)

ideal para ir al campo
25,13 EUR

Prestige Mimbre Cesta de Picnic vacío, Natural, 40 x 30 x 47 cm

Mide aproximadamente 40 cm x 30 cm x 30 cm/17 cm (Altura); Hecho a mano de sauce natural.
46,24 EUR

Virginia Raccoglifunghi Mochila, Color Negro

Mochila para recoger setas transformable en mochila de exterior.
54,90 EUR

HONGOS Y TRUFAS CESTA DE MIMBRE CON CORREA AL HOMBRO, CIERRE CON TAPA Y ASAS

El mimbre natural es muy resistente y también incluso lavable.; Práctico cierre de correa que garantiza la fiabilidad.
33,90 EUR

A tener en consideración

Pero antes de hacerse con este accesorio imprescindible, tenga presente determinados consejos.

Las cestas y mochilas recolectoras deben ser recias para que las setas y hongos no se aplasten ni se estropeen.

Y aireadas, para que no fermenten y no sufran si las salidas se extienden en el tiempo y se nos acaba haciendo de noche.

Esta última característica es realmente esencial, pues además de esto, y primordialmente, los huecos de aireación dejan que las esporas se esparzan y aumente la reproducción de los hongos en diferentes lugares.

Luego, una vez cumplido ese esencial requisito en el que nunca insistiremos bastante, decantarse por una cesta o mochila va a depender de lo que le resulte más cómodo a cada uno de ellos.
Si se adentra en bosques con laderas empinadas o pasa una mañana disfrutando de la actividad, quizás resulte mejor decantarse por una mochila. Sobre todo pues un resbalón puede dar al garete con todo el sacrificio. Sin embargo, hay lugares menos agrestes que se prestan al empleo de la cesta.

Eso sí, los especialistas aconsejan llevar una bolsa de papel para guardar los ejemplares frágiles y papel de aluminio para conservar en buen estado la que no se esté seguro de qué tipo es, para de esta forma poderla llevar a examinar.

Si de seguridad hablamos, todo el planeta ha de saber lo precavido y precavido que hay que ser durante la actividad.

Ante la duda, hay siempre y en todo momento y cuando tirar el ejemplar o, de forma directa, no arrancarlo ni recogerlo. Las setas tóxicas también desempeñan su función en la naturaleza. No estaría de más descargarse una aplicación móvil o adquirir una guía de campo para setas para asegurarse de hacerlo apropiadamente.

Otro aspecto esencial es respetar el ambiente y no arrasar con especies como el boletus, valoradísimo en la hostelería pero con una comercialización desmandada.

Y es que la invasión del campo que se genera en busca de setas ha provocado que incluso ciertas comunidades hayan puesto cotos forestales para impedir la recolección masiva, y multas para quienes las estropean.

Los especialistas alertan de que si se sigue abusando de esta seta, nuestros bosques se quedarán sin ellas en escaso tiempo.

Tras estas pinceladas para ‘formar’ a un ‘prácticamente buen setero’, la próxima recensión se centra en las cestas. Hay diferentes tipos y para todos los gustos que se detallan ahora:

Cesta de setas Labrador de castaño

El castaño es un material ampliamente usado en la cestería pues aporta más ligereza que el mimbre. En esta guía se ha elegido este modelo con asa exactamente por esta característica, y es muy recomendable para recoger hongos silvestres y setas.

La cesta de setas Labrador tiene una medida mediana con una capacidad para 3 o 4 kilos, dependiendo del tamaño de las especies que se cojan.

El único inconveniente de decantarse por modelo abierto de cesto es que, en el caso de lluvia, los ejemplares pueden quedar dañados.

Cesta para rebollones de Mimbre Natural

Los artesanos tradicionales usan el mimbre pues es resistente y garantiza durabilidad, por eso es el material preferido para la fabricación de cestas recolectoras de setas.

Esta fibra natural es idónea para transportarlas de forma delicada y su entrelazado deja que traspiren y no se estropeen en el recorrido.

Gracias a la confección robusta de la cesta y el entramado tupido del mimbre, está desarrollada pensando en la recolección de el níscalo o robellón.

Cestas con tapa de Prestige

Como tercera opción está este canasto de mimbre con tapa de Prestige, que resulta realmente útil para evitar las miradas curiosas y que además de esto resguarda a las setas y hongos de las inclemencias meteorológicas, evitando que se estropeen.

La tapa da un plus de amedrentad y limpieza a los apasionados seteros que les encante caminar apaciblemente por el bosque sin preocuparse pues pueda volcarse su contenido.

Si es un setero limpio y profesional, adquiera una navaja con brocha (enlace) y cepille la seta antes de depositarla en esta hermosa cesta.

Está hecha a mano con mimbre de sauce natural de alta calidad, cultivado en campos europeos respetuosos con el medio ambiente.

Mochilas seteras

La fungimochila es, como su nombre apunta, una mochila singular para setas y hongos que sustituye al tradicional cesto.

Este sistema de recolección ha causado una auténtica revolución en el planeta micológico al permitir tener las manos libres si hay que caminar por terrenos bastante difíciles, y aportar una mejor distribución de la carga en la espalda.

Hay modelos fáciles de mimbre con tirantes, y otros más completos con múltiples bolsillos donde guardar todo lo preciso: navaja (enlace), GPS, llaves, botella de agua… El mercado ofrece diferentes capacidades de hasta 20 kilos, además de esto de otros diseños pequeños, manejables por pequeños.

La más práctica, Virginia Raccoglifunghi

Virgina es una marca que se ocupa de comercializar todo género de artículos para las actividades al aire libre, desde tienda de camping hasta navajas y prismáticos.

Ha diferencia de las cestas, está confeccionada en nylon, un material que la hace impermeable, robusta y ligera al tiempo.

Incorpora una estructura metálica recia en el interior para proteger la recoge y sus dimensiones para que nos hagamos una idea son de 41 x 34 x 27 cm.

Además, esta estructura puede extraerse cuando desee emplearse como una mochila normal.

Se ajusta al pecho y a la cintura mediante cinchas, y la espalda es absolutamente acolchada haciéndola realmente cómoda.

Su cierre es mediante un cordel graduable y una presilla de encastre que deja tener abierta la solapa para facilitar la colocación de las setas durante la recolección.

Cumpliendo con la normativa incorpora un fondo de reja que facilita la dispersión de esporas y se puede cerrar con una cremallera cuando no se está usando como fungimochila.

La mochila vacía pesa en torno a 1 kilogramo y medio de peso y tiene múltiples bolsillos portaobjetos: dos laterales, uno frontal y otro en la solapa abatible. También incorpora un asa en su interior que facilita el transporte si se lleva en la mano.

Los especialistas aseveran que, aunque su coste es elevado, es la opción mejor para los amantes de las setas.

Fungimochila de Trischitti: de tela al mejor coste

Esta fungimochila de la firma italiana Trischitti es ideal para los seteros noveles o personas que salen a recoger un par de veces el año y no desean hacer una gran inversión.

Está fabricada en nylon de alta calidad de color verde militar, con multibolsillos para transportar todo lo preciso durante la jornada micológica.

Las asas están reforzadas y son acolchadas (de la misma manera que el respaldo), para llevar las setas y hongos cómodamente.

En su interior cobija un canasto de mimbre entrelazado que resguarda y evita que las setas se aplasten y que deja caer las esporas.

Combinando lo práctico con la tradición, cesta con correa de Vacchetti

Podríamos decir que se tata de un híbrido, respetando la tradición de los materiales para la recolección de setas, pero sumando determinados detalles prácticos para el transporte.

La cesta de Vacchetti ofrece un enorme canasto elaborado con mimbre de alta calidad para recoger setas, castañas y bayas.

Incorpora una cinta graduable para llevarla al hombro comodamente, dejando libres las manos. Además la cinta tiene un refuerzo para que no nos dañe el hombro al cargar peso.

Tiene además de esto un asa robusta en la tapa para que la podamos transportar manualmente. Y no preocuparse, el asa de la tapa y la de transporte de esta forma como la correa de cierre, están rematados con unos remaches que aseguran su unión al mimbre con firmeza.

Al ser de mimbre entrelazado realiza la misma función que una cesta usual, dejando la liberación de esporas por la parte inferior mientras que el setero va de travesía por el bosque.

Tiene una gran capacidad (34x28x29 cm), es ligera y agradable.

Última actualización el 2019-12-04 at 17:51 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados