Las mejores alforjas para viajar preparado en bicicleta

El empleo poco a poco más extendido de la bicicleta no solo con fines deportivos o vinculados a la naturaleza sino como medio de transporte en la ciudad ha derivado en un extenso catálogo de complementos.

Entre ellos, las bolsas y alforjas ocupan un lugar muy señalado por su utilidad. Y en este análisis hemos elegido como nuestras preferidas las Doocoler con tres piezas. Las llamadas alforjas-puente. Por su capacidad, utilidad y perfecta relación calidad-coste.

A tener en cuenta

Sobre las alforjas de bicicleta normalmente, por si las moscas no es usted un especialista, hay que tener en cuenta:

La capacidad, el material con el que están elaboradas, la división en compartimentos y, evidentemente, el coste (al que, en ciertos casos, hay que sumar el transportín recomendable para fijarlas con garantías).

Otros de los aspectos esenciales es que sean lo más herméticas posible para evitar que entre, por ejemplo, polvo de los caminos y que cuenten con una perfecta portabilidad una vez se baja de la bicicleta. Es decir, que incluyan correas o asas para su traslado. Que no resulta un detalle menor cuando bajamos de la bicicleta.

Los compartimentos, como se señalaba, también resultan muy eficaces con el objetivo de sostener el orden en el equipaje que se lleva.

El objetivo genérico de estas alforjas es ir pedaleando lo más ligero posible. Por eso la capacidad elegida va a depender de las necesidades reales que se puedan presentar.

También el confort y la durabilidad son factores imprescindibles para decantarse por unas o bien otras. Y evidentemente, el género de bicicleta. Porque de nada sirve una bolsa o unas alforjas estéticamente atractivas si no son útiles.

Importante: Para ahormar la adquiere a las características particulares técnicas de la bicicleta hay que tener en cuenta, primordialmente, el eje de la rueda y el género de freno que lleva.

¿Dónde se ponen?

Prácticamente por todo el cuadro de la bicicleta. Las hay que se instalan en el portaequipaje de atrás y hay bolsas que se fijan al manillar, el cuadro o el sillín.

Recordar, como se advertía al principio, que la estructura metálica de fijación (transportín, portabultos o portaequipajes), a menos que el producto se adapte a la que viene de serie, primordialmente en las urbanas o de camino, supone un gasto socorrer.

En todo caso, la seguridad en la unión es imprescindible en unas bolsas o alforjas que, en ciertos casos debido a la orografía del recorrido, se marchan a ver sometidas a intensos movimientos.

Las que se fijan a la tija del sillín, con un solo punto de anclaje, habitúan a ser para modelos de bicicletas con doble suspensión que, por esta característica, no dejan la fijación de portabultos traseros.

Los portabultos fijados en la parte delantera (manillar o incluso en la rueda fijado con unas abrazaderas) habitúan a usarse como complementos del trasero, el más frecuente. Y, como es evidente, el conjunto completo solo es recomendable para viajes de múltiples días que requieren un equipaje de mayor entidad.

Sin duda, el sistema más usado por las alforjas es el anclado en la parte posterior. Tanto en versión deportiva como urbana. Y, como queda dicho, sus mecanismos de instalación cambian en función de las características particulares de las bicicletas a las que se acoplan.

De este modo, hay aguantes específicos para modelos con frenos de disco y otros más versátiles que sirven para cualquier género de bicicleta.

¿De qué material?

Con carácter general, las bolsas y alforjas más demandadas y prácticas son de material impermeable por ser las más versátiles. El motivo es evidente: hasta en verano te puede caer una tormenta.

Por supuesto, hay otras alternativas.

La cordura es un material que resiste realmente bien los roces, pero no es impermeable. Otra de sus ventajas es que transpira mejor que otros materiales, factor a tener en cuenta cuando, por ejemplo, se mezcla ropa limpia y sucia.

Las fabricadas en plástico ofrecen una extensa pluralidad muy vinculada a la calidad del material. Por ejemplo, habitúan a estar reforzadas con nylon y cada empresa trabaja duro para logar la mayor impermeabilidad.

Esa ventaja de ser inmune al agua tiene, en el extremo opuesto, un claro inconveniente como es la falta total de transpiración. Cuando emprendemos un viaje en bicicleta será inevitable meter en las alforjas la ropa sucia, y el plástico asegura el mantenimiento del olor derivado de ello.

También están en el mercado, en la gama media-alta, las mixtas. El exterior está revestido de cordura, y en consecuencia resiste bien la abrasión, y por en plástico para asegurar la impermeabilidad.

Los portabultos de cuero tienen una función principalmente estética (a coste de capricho) con modelos muchas veces de línea retro.

Muy esencial es el peso de cada una de ellas dependiendo del material. Porque se trata de ir cuanto más ligero mejor.

¿Cómo elijo el transportín?

Cada portabultos demanda un transportín específico en el que fijarlo, aunque hay modelos que se pueden amoldar a múltiples bolsas o alforjas.

En cualquier caso, la elección de las sujeciones está vinculada a la clase de frenos que lleve la bicicleta (sean de disco o no lo sean) y al tamaño de la rueda (lo frecuente es que los transportines engloben desde las 26 (665 milímetros de neumático exterior) a las 29 pulgadas (622 mm.).

También al material con el que está fabricada la bicicleta. Por ejemplo, las de carbono precisan de un transportín específico en tanto que carecen de agujeros en el cuadro.

Igual caso se da en las de doble suspensión que por su diseño demandan unos anclajes determinados.

Con carácter general se debe de buscar el modelo que permita el acople más fácil de los portabultos.

Consejos generales

Los cierres deben ser seguros y cómodos, aunque hay matices dependiendo de la duración del recorrido.

Si se trata de llevar lo básico para darse una vuelta (llaves, móvil, monedero, barra energética…) es esencial que su cierre y apertura sea lo más simple posible con objeto, por ejemplo, de poder maniobrar en marcha y coger lo preciso (obviamente el lugar de ubicación he de ser el manillar).

Si se precisan bolsas o alforjas de mayor tamaño para meter ropa o bien objetos más grandes, se debe buscar la seguridad del cierre sobre su sencillez de acceso. Cuanto más hermética, mejor. Principalmente en recorridos campestres.

En muy recomendable que se reparta de forma equitativa el peso a los dos lados de la bicicleta para facilitar su estabilidad.

Las bolsas de manillar se habitúan a reservar para cosas de valor o a las que se recurra durante la marcha. Si se adquiere con correa resulta más útil para llevarla encima cuando se baje puntualmente de la bicicleta.

Las alforjas traseras habitúan a reservarse para ropa, saco de dormir o elementos propios de una camping si ese es el propósito previsto. Para ello también se aprovecha la parrilla o superficie superior entre alforja y alforja.

Como refuerzos de unión es conveniente utilizar pulpos de goma planos para que dejen menos marca.

A partir de aquí una selección de diez artículos que abarcan las variedades posibles para viajar preparado en bicicleta.

La ideal para el Camino de Santiago, Docooler Bicicleta Multifuncional

Útil, resistente, con buena capacidad y una relación calidad-coste apreciadísima. Especialmente práctica para bicicleta de montaña.

La bolsa superior se puede desunir del conjunto, lo que incrementa su utilidad de empleo (por ejemplo, entra sin inconveniente un computador portátil de 15.6 pulgadas).

Las dimensiones también facilitan que no haya inconveniente de roce al pedaleo en tanto que son cortas, pero con una capacidad interior mayor de lo que aparentan.

Se aconseja para recorridos muy populares como el camino de Santiago en tanto que se ajusta bastante a las necesidades que afloren.

Tamaño recomendable, peso ligero y buena unión al portabultos hacen de estas alforjas nuestras preferidas en su gama.

Como objeción puntual, una advertencia: se presentan como resistente al agua, pero realmente la impermeabilidad es mejorable en situaciones climatológicas desfavorables.

Entre los tres recipientes se pueden transportar unos 15 kilos de equipaje y/o aparejos sin inconveniente de desplazamiento.

Sirven para cualquier tamaño de rueda (hay que recordar que en este aspecto lo esencial es adquirir el portabultos recomendable para la bicicleta).

Por adaptabilidad, la Vaude Silkroad

Cuenta con una ventaja esencial, como es su adaptación a los portabultos de serie que traiga la bicicleta, o al que se le haya instalado sin que haya que buscar uno específico y enfrentar un gasto socorrer.

Su interior tiene más cabida y posibilidades que lo que su apariencia hace pensar. Obviamente no está pensada para viajes largos, pero resulta más que suficiente para proveerse de algo de ropa, herramientas o cámaras de bicicleta de repuesto (añade además de esto un divido de fuelle para ganar espacio).

También es apreciadísima la funda para la lluvia que incluye. Está pues desarrollada para excursiones cortas con un portabidones socorrer en la parte posterior.

El tamaño de los velcros, por estrechos, es uno de los mínimos reproches planteado por determinados usuarios.

Los opositores de las alforjas laterales, por las molestias al pedalear que, potencialmente, puedan surgir, ven en este producto una alternativa ideal.

Para tener el móvil siempre y en toda circunstancia a mano, Zjchao Bolsa Bicicleta Frontal 2-Lados

Para llevar lo imprescindible muy a mano. El espacio es suficiente para llevar, por ejemplo, un repuesto de cámara o una herramienta además de esto de los objetos personales más básicos.

La abertura transparente para el móvil en el frontal es apreciadísima por los usuarios en tanto que deja utilizar el terminal si resulta necesario de una manera muy asequible y cómoda.

Los ‘contras’ mientan a la entrada de agua en el caso de lluvia y a inconvenientes en el material de fabricación o en los acabados (caso de las costuras).

En todo caso hay que tener en cuenta que es un producto muy asequible sin grandes intenciones alén de llevar lo imprescindible de forma cómoda.

De gama alta, Vaude Aqua Back

En la gama alta por coste, pero también por calidad en dos aspectos esenciales: un material de calidad y un simple acople al transportín.

Fabricadas en tela sin PVC son enormemente herméticas y resistentes al agua. A ello se aúna un diseño sobrio pero, por su lado, estéticamente atractivo que las hace versátiles en su empleo.

La rigidez del plástico del fondo, no obstante, las hace poco recomendable para ir a pie con ellas si del campo se trata. En ciudad son algo más soportables, por las asas.

Otra de las grandes ventajas es la adaptación a cualquier transportín y que su capacidad está realmente bien valorada a pesar de no ser ostentosas.

La durabilidad de estas alforjas es otro de los aspectos más señalados.

Económica, la BTR Alforja para Manillar

Muy económica y asequible. Tiene buena capacidad de almacenamiento con bolsillos laterales complementarios.

Se le puede enganchar una correa para emplearla a pie. Cuenta con una estructura recia y un protector que evita daños en objetos sensibles como puede ser, por ejemplo, una cámara de fotografías.

Al estar en el manillar es una alforja muy recomendable para meter un maillot de repuesto o un chubasquero por si las moscas cambia la meteorología.

Algunos inconvenientes detectados en las costuras. En todo caso, buena relación calidad-coste.

Para viajes largos, M-Wave Traveller

Para viajes de más largo recorrido. Muy económica para su tamaño. Tres componentes que, por su lado, de pueden convertir en mochila o maleta.

Su peso, como resulta lógico por su capacidad, está sobre la media y, en consecuencia, hay que pensar que supondrán un lastre para el pedaleo que solo se justifica por la naturaleza del viaje.

Por eso hay que calibrar bien cuáles serán las necesidades. Llevan unas planchas para que se mantengan recias, pero su permeabilidad es mejorable y no las hace muy eficaces en el caso de lluvia.

Para corredores urbanos, Ortlieb Front-Roller City

Alforjas específicas para rueda delantera de una de las marcas punteras del campo.

Muy resistente, ligera y simple de utilizar, aunque en su diseño se eche quizás de menos un bolsillo externo de veloz acceso.

Pensada para corredores urbanos. Impermeable y muy simple de adecentar. Vistoso diseño y muy versátil para emplearse a pie, agarrada del asa.

La pequeña… Selighting Impermeable

Bolsa pequeña para anclar al sillín. Se hace mediante correas y, en casos puntuales, con los vaivenes de la orografía pueden aflojarse. No sobraría fortalecer la unión si el viaje será por campo o montaña.

Además de los objetos personales (que pueden situarse en un bolsillo independiente) deja meter incluso más de una prenda o unas zapatillas.

Más estética que funcional, Tourbon alforjas multifunción

Alforjas que priman la estética sobre la funcionalidad con ese toque retro reservado a determinados modelos de bicicleta.

En todo caso, cumple de sobra con la utilidad que se le supone: llevar en ella móvil, tablet o portátil pequeño, carpetitas, libros y objetos personales.

El asa y las hebillas le transforman en una bolsa a la perfección aprovechable desmontada del portabultos.

Para bicicletas plegables, Mlec tech Bolsa de Bicicleta

Especialmente capaz para bicicletas plegables. Muy económica. Adaptable a los portabultos de serie hasta los 15 cm de ancho. A partir de esa medida, conforme ciertas objeciones específicas, las correas se quedan cortas.

Buen tamaño y resistencia del material, aunque la unión es mejorable. Por su coste resulta una buena adquiere para este género de usuarios.

Última actualización el 2020-01-31 at 16:00 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados